• sábado 4 de febrero del 2023

A juicio en Granada un conductor ebrio que mató a un motorista en el momento en que iba a otro juicio por tomar

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GRANADA, 13 Sep.

El Juzgado de lo Penal número 5 de Granada festeja este miércoles el juicio contra el conductor ebrio que el 3 de octubre de 2021 mató a un motorista en la circunvalación de Granada en el momento en que exactamente se dirigía a un juicio veloz al que había sido mencionado el día previo tras ser asombrado manejando asimismo bajo los efectos del alcohol.

El juicio oral contra esta persona, que está en prisión provisional por estos sucesos, va a arrancar a las 9,30 horas, según consta en una reciente providencia, a la que tuvo ingreso Europa Press, una vez que la visión fuera suspendida el pasado agosto por patología de entre los letrados.

El acusado se encara a una solicitud fiscal de cinco años de prisión por un presunto delito de homicidio por imprudencia grave, otro de conducción imprudente y por conducir bajo los efectos de bebidas alcohólicas, por los que aparte de la pena de prisión la Fiscalía solicita que sea culpado a la pérdida determinante de la vigencia del permiso de conducir y a la privación de pilotar automóviles a motor, según se desprende del escrito de conclusiones temporales, al que tuvo ingreso Europa Press.

La víctima, F.M., de 54 años, se dirigía aquel domingo en su moto al gimnasio, sobre las 9,30 horas, en el momento en que fue arrollado por este conductor en la autovía GR-30 a su paso por Armilla (Granada); se encontraba casado y tenía 2 hijos.

La familia, que ejercita la acusación especial en la causa y ha pedido una condena de seis años de prisión, demanda que se realice "justicia" y un cambio en la ley a fin de que esta clase de casos sean considerados asesinatos dolosos en lugar de irresponsables, ya que no se generan "inconscientemente en condiciones normales" por un "abandono".

Según el relato de la Fiscalía, el acusado, de 53 años, se incorporó a la GR-30 en sentido Jaén sobre las 9,15 horas con su vehículo tras haber ingerido bebidas alcohólicas que "limitaban sus facultades para una adecuada conducción", lo que propició que condujese "de forma irregular, distraído, dando bandazos de uno a otro carril", lo que fue visto y "sufrido" por otros clientes de la vía. De hecho, a 2 de ellos se acercó de "forma inesperada" lateralmente y estuvo a puntito de colisionar con ellos.

El fiscal precisa que este tramo de circulación es recto, hay una restricción concreta de 90 km por hora y había buena visibilidad y condiciones atmosféricas.

En un instante particular, a la altura del quilómetro 16,00 de la vía, el investigado en teoría superó un carril de aceleración y se incorporó a la circulación colocándose en el carril derecho y "dada la forma de conducir descrita, su falta de atención en la conducción y la omisión mucho más elemental del deber de precaución propiciada por su ingesta de bebidas alcohólicas", no se percató de que por su parte izquierdo circulaba apropiadamente la moto de la víctima.

De esta forma, según se añade, sin efectuar maniobra evasiva alguna ni de frenado, invadió el carril izquierdo y embistió la parte posterior de la moto, saliendo el casco que utilizaba el motorista desprendido por la crueldad del encontronazo, y tanto la moto como el motorista, que cayó al suelo, han quedado enganchados por el vehículo del acusado.

Los arrastró a lo largo de bastantes metros y pasó sobre el motorista, hasta el momento en que al final paró pues la moto le complicaba la marcha. Después de parar y en las maniobras que efectuó para sacar su vehículo, dio marcha atrás y volvió a atropellar por el brazo el cuerpo de la víctima, que yacía malherido en el suelo.

El hombre fue auxiliado por múltiples personas y por una ambulancia que pasaba por el sitio, pero nada ha podido hacerse por socorrer su historia, dado el grave traumatismo craneoencefálico que padeció.

Muestra el fiscal que el acusado "presentaba síntomas claros de ir bajo la predominación de bebidas alcohólicas", con lo que la dotación de la Guardia Civil que se presentó en el sitio le practicó la prueba de alcoholemia, que arrojó un resultado positivo de 1,04 y 1,13 miligramos de alcohol por litro de aire espirado. El acusado se negó a contrastarlo con un análisis de sangre.

"Se da la paradoja de que esa mañana se dirigía al Juzgado de Guardia en tanto que se encontraba mencionado para las diez,00 horas para la celebración de un juicio veloz por alcoholemia, en tanto que el día previo conducía por la N-432 y fue parado por la Guardia Civil, que al apreciarle síntomas externos de embriaguez le sometió a la prueba de alcoholemia y dio positivo de 1,13 y 1,05 miligramos de alcohol por aire espirado", según muestra el Ministerio Público en su escrito de acusación.

La familia de la víctima, representada, por el letrado Juan Fernando Hernández, de Bufete Ganivet, pide que el acusado sea culpado a seis años de prisión como creador de los delitos de conducción imprudente, conducción bajo los efectos de bebidas alcohólicas y homicidio por imprudencia grave, por los que asimismo demandan que se imponga al acusado la privación del permiso de conducir y del derecho a pilotar automóviles de motor.

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