• miércoles 07 de diciembre del 2022

Cae en Málaga una organización con vínculos con un popular clan gallego y también intervienen 230 kilogramos de cocaína

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MÁLAGA, 19 Oct.

La Policía Nacional ha intervenido 230 kilogramos de cocaína en una operación donde fué desarticulado un entramado criminal, asentado en la provincia de Málaga, con estrechos nudos con un popular clan gallego relacionado con el narcotráfico.

Los estudiosos han detenido a nueve personas en Málaga, Granada y Madrid por su presunta implicación en los delitos de pertenencia a organización criminal, tráfico de drogas y tenencia ilegal de armas, habiendo decretado la autoridad judicial el ingreso en prisión para ocho de los detenidos.

Además, se han realizado doce de registros en las localidades malagueñas de Torremolinos y Marbella, Málaga capital, Granada y el ayuntamiento madrileño de San Agustín de Guadalix, interviniéndose, aparte de la cocaína referida, 2 kilos de hachís, 234.000 euros en efectivo, un arma y cinco automóviles --2 'caleteados'--, entre otros muchos efectos.

La investigación, llevada a cabo de forma conjunta por agentes adscritos a Udyco Costal del Sol y sus análogos de Udyco Pontevedra, se inició el mes pasado de agosto a causa de unas aclaraciones que apuntaban como un varón, con múltiples detenciones precedentes por tráfico de drogas en Málaga y Galicia, habría retomado el negocio ilícito relacionado con el narcotráfico.

Desde el principio de la operación, los estudiosos descubrieron conexiones entre integrantes de la red investigada y un popular clan gallego, indicó la Policía Nacional en un aviso.

Continuando con las pesquisas, la Policía advirtió que el conjunto tenía múltiples pertenecientes y un claro reparto de funcionalidades entre ellos. En lo mucho más prominente de la jerarquía se ubicaba el primordial investigado, de 42 años y afincado en la ciudad malagueña de Torremolinos, que lideraría la trama encargada de la adquisición, almacenaje y distribución de cocaína en todo el país.

Al lado del cabecilla de la red resalta la participación de una mujer de origen sudamericano --habitante en Torremolinos (Málaga) y relacionada con el clan gallego anteriormente--, que se dedicaría a trabajos de transporte de sustancia en turismos listos para esconder estupefacientes en oquedades de capacidad en el maletero, con sistema hidráulico de apertura.

De este modo, la investigada sería la responsable de efectuar los portes de substancias, pudiéndose constatar desplazamientos a las ciudades de Málaga, Granada, Madrid y Marbella, por ejemplo. Uno de esos portes fue detenido por los agentes, que continuaron a la aprehensión de sobra de 30 kilogramos de cocaína ocultos en la 'caleta' de un vehículo.

En otro peldaño del entramado, la organización tenía guardadores de la sustancia, entre ellos un responsable de un taller de chapa y pintura en una nave industrial de Marbella.

Allí, los agentes encontraron, en el fondo del inmueble y taponado por otros automóviles que complicaban el ingreso a su interior, un turismo 'caleteado' en el que intervinieron mucho más de 80 kilogramos de cocaína y un arma corta dispuesta para ser usada.

La organización contaba, además de esto, con otras guarderías en una casa de otro de los investigados, en Churriana, en Málaga capital, donde fue localizado un zulo que alojaba mucho más de 50 kilos de cocaína, y, por otra parte, un inmueble del ayuntamiento madrileño de San Agustín de Guadalix, donde fueron intervenidos otros 30 kilogramos de exactamente la misma substancia y se detuvo a su morador con la colaboración de la Brigada Central de Estupefacientes.

La red desarticulada asimismo tenía múltiples distribuidores de la sustancia en las provincias de Málaga y Granada, resaltando entre ellos la figura de un investigado que resultó detenido en la ciudad más importante granadina y a quien se intervino mucho más de 140.000 euros en efectivo procedente del negocio ilícito.

En la operación los agentes realizaron nueve detenciones -seis en la provincia de Málaga, 2 en Granada y otra en Madrid-, tal como seis registros --2 en Torremolinos, uno en Marbella, uno en Málaga, uno en Granada y otro en San Agustín de Guadalix--.

Los detenidos en el contexto de la operación 'Papi', como fué llamada, fueron puestos predisposición de la autoridad judicial competente, que dictaminó el ingreso en prisión provisional de ocho de ellos. De los hechos conoce el Juzgado de Instrucción número 5 de Torremolinos.

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