Desarticulada banda que robaba hogares haciéndose pasar por repartidores en Almería, Granada y Toledo.
ALMERÍA, 28 de marzo. La Guardia Civil ha logrado desmantelar una peligrosa red criminal que se dedicaba a perpetrar robos violentos e intimidatorios en las provincias de Granada, Almería y Toledo. Esta operación, conocida como 'Rhaven-ligatum', se ha centrado en la captura de individuos que se hacían pasar por repartidores para acceder a los domicilios de las víctimas.
Según ha declarado la Benemérita en un comunicado, la investigación se inició tras la aparición de una serie de robos violentos que seguían un patrón repetido. Los delincuentes, vestidos con chalecos reflectantes y simulando ser mensajeros, lograban entrar en viviendas ocupadas, donde utilizaban la intimidación para llevar a cabo sus fechorías.
Una vez dentro de los hogares, estos criminales actuaban con una organización sorprendente, utilizando armas de fuego para amenazar a los residentes. En algunas ocasiones, llegaban a amordazarlos mientras robaban dinero, joyas y otros objetos de valor.
Para llevar a cabo sus delitos, el grupo usaba vehículos robados o con matrículas falsificadas, poniendo en práctica tácticas para evadir la acción de las autoridades. De hecho, se habían instalado en un edificio que no estaba catalogado como vivienda, lo que complicó su identificación y seguimiento por parte de la policía. A través de la investigación, se ha confirmado que estos delincuentes operaban entre Almería y Madrid.
Como resultado de la operación, dos de los sospechosos fueron arrestados en Madrid, mientras que el tercero fue capturado en Aguadulce, Roquetas de Mar, en Almería. Dos de ellos han sido enviados a prisión de manera provisional.
Los cargos que enfrentan los detenidos incluyen robos con violencia e intimidación en domicilios, tenencia ilegal de armas, detención ilegal, pertenencia a una organización criminal, así como delitos relacionados con el robo, hurto y falsificación de matrículas, entre otros.
Por último, las actuaciones policiales han sido remitidas a los Tribunales de Instancia, específicamente a la Sección Civil e Instrucción, en Vera (Almería) y Torrijos (Toledo). La investigación sigue abierta, con la posibilidad de que se produzcan más detenciones en el futuro.