• domingo 07 de agosto del 2022

El Cuco recurre su condena por falso testimonio y solicita reiterar el juicio por parcialidad de la jueza

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SEVILLA, 27 Jun.

Agustín Martínez Becerra, letrado de Francisco Javier García, popular como El Cuco y culpado por encubrir en 2009 el homicidio de la joven hispalense Marta del Castillo, ha formalizado ahora su recurso de apelación a la Audiencia de Sevilla, contra la sentencia del Juzgado de lo Penal número siete que condena al joven y a su madre, a un par de años de prisión por un delito de falso testimonio en sus comparecencias como presentes en el juicio festejado en 2011 contra los mayores acusados por dicho delito.

En su recurso de apelación, adelantado por Diario de Sevilla y de 50 páginas de extensión, el letrado solicita anular la sentencia "por vulneración del principio constitucional de imparcialidad y también independencia del juez a quo" y "reiterar el juicio con un magistrado diferente que resolverá con independencia de método".

A su comprender, la jueza Olga Cecilia Simón "no fue con la capacidad de abstraerse a la presión mediática, sino en el avance de la visión vertió comentarios que dejaban patente que el desarrollo del que derivaba el presente tema influía de forma determinante en su actuación", dejando "entrever conexiones o correspondencias con un delito ahora juzgado, con sentencia estable y con imposibilidad de que pudiese ser juzgado nuevamente", según dicho recurso de apelación, recogido por Europa Press.

Por ejemplo, le atribuye "declaraciones" frente a la negativa del Cuco a contestar cuestiones, que reflejarían "la expresión de una opinión ahora formada anterior al juicio" y "una animadversión y una opinión ahora formada sobre" el acusado, señalando la expresión de la juez de que "España se tiñó de luto" por el homicidio de Marta del Castillo.

"Que toda España se vistió de luto", "la situación es muy trágica para España entera", cita el letrado como expresiones de la jueza, vislumbrando una "palmaria animadversión" al Cuco, con lo que solicita la "nulidad" del juicio y su reiteración.

Además, reitera que que en el momento de comparecer en el juicio de 2011, el Cuco "ignoraba" la sentencia de la Audiencia que confirmaba su condena inicial por encubrimiento, con lo que jamás hubo de ser obligado a declarar "como testigo en un desarrollo en el que sus manifestaciones podrían inculparle o conducirle a una situación procesal diferente en un trámite que creía vivo contra él".

El Cuco, según su letrado, "vio vulnerados sus lícitos derechos en el instante en el que asistió a declarar", asegurando que "la comunicación al letrado el día del dictado de la sentencia no piensa que el acusado conociere el sentido de la sentencia y mucho más aún su solidez".

Al punto, la defensa añade que "resulta éticamente inadmisible reclamar a través de la artera utilización de la figura del testigo el reconocimiento de un hecho acusatorio", ya que "quien fué enjuiciado guarda su ulterior derecho a no declarar contra sí mismo, a no confesarse culpable y está excluido de la obligación de prestación de juramento o promesa de decir verdad".

En el recurso de apelación, el letrado del Cuco solicita subsidiariamente su absolución del delito de falso testimonio, "sin que dé sitio a indemnización por daños morales" a la familia de Martes del Castillo.

Una vez que en la primera sesión del juicio festejado en contra suya los pasados días 26 y 27 de mayo, los dos reconociesen los hechos contenidos en el escrito de acusación de la Fiscalía pero optasen por no responder cuestiones, en esta sentencia emitida el día pasado 3 de junio, divulgada por la Oficina de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y obtenida por Europa Press, se afirma demostrado que el Cuco y su madre, Rosalía G.M., adjuntado con la pareja de esta última, Ángel Manuel R.C., ahora fallecido, concertaron "una declaración concordante y congruente a fin de ofrecer cobertura a la actuación de Francisco Javier a lo largo de la noche y la madrugada del 24 de enero de 2009 (en el momento en que fue cometido el homicidio de Marta del Castillo), sabiendo que faltaban a la realidad, y sin importarles los perjuicios que ello podía irrogar para la familia de la fallecida".

Según apunta la sentencia, en el juicio festejado en 2011 por la Sección Séptima de la Audiencia de Sevilla contra los mayores acusados por el homicidio de Marta del Castillo, por el que Miguel Carcaño fue el único adulto culpado; el Cuco declaró que a lo largo de la tarde noche del día 24 de enero de 2009 "no había estado en el residencia" de la calle León XII donde radicaba Carcaño y donde fue cometido el delito, sino más bien con unos amigos "en franjas horarias diferentes a las reales, marchando a su residencia sobre las 23,30 horas donde se halló con el fallecido Ángel Manuel R.C., que había salido a tirar la basura, para a continuación subir hasta su casa y no salir mucho más, en el momento en que la realidad era muy distinta".

Tal radical, según el Juzgado de lo Penal número siete, "quedó acreditado en las sentencias ahora firmes del Juzgado de Menores número tres", que condenó al Cuco por encubrimiento y por lo tanto por haber "ayudado a su amigo Miguel Carcaño a liberarse del cadáver y eludir su hallazgo"; y de la Sección Séptima de la Audiencia", que condenó a Carcaño como creador del asesinato pero exculpó al resto de los acusados, que eran su amigo Samuel Benítez, su hermanastro Francisco Javier Delgado y la pareja de este último.

Según precisa la jueza, la sentencia del Juzgado de Menores fue confirmada por la Audiencia provincial el 20 de octubre de 2011, en "días anteriores a su declaración como testigo ahora mayor de edad" en el juicio festejado en la Sección Séptima por el homicidio de Marta del Castillo contra los mayores acusados por tal hecho.

En cuanto a su madre, la sentencia muestra que declaró en el juicio de 2011, "a sabiendas de que no era verdad, que salió con el investigado fallecido Ángel Manuel a tomar unas copas sobre las 23,30 horas al bar La Portada, retornando a su residencia sobre la 1,30 ó 2,00 horas de la madrugada ahora del día 25 de enero, encontrando dormido en su habitación a su hijo Francisco Javier, en el momento en que la verdad era que estuvieron en el mencionado lugar hasta las 4,30 horas y no hallaron a su hijo en el hogar en el momento en que llegaron".

El Juzgado de lo Penal siete afirma que "frente al reconocimiento de los hechos por los acusados, se ha faltado a la realidad en un juicio por los dos", que en la visión oral de 2011 por el homicidio de Marta del Castillo "fueron advertidos del delito de falso testimonio en el que podían incurrir en el caso de no decir la realidad, con lo que queda patente que los dos cometen dicho delito" de falso testimonio.

Al punto, la sentencia arguye que "faltar a la realidad en la declaración que se presta como testigo en un trámite judicial es delito en la medida que el testimonio pertence a los medios de prueba sobre los que se puede fundamentar la convicción del juzgador en el momento de dictar una resolución judicial determinante, de tal forma que posiblemente un testimonio falso, si induce a fallo al juez o tribunal frente al que se presta y es valorado como verdadero, provoque una resolución injusta, o sea, un pronunciamiento en que no se realice el valor superior de la justicia y se lesione un interés que ha de ser protegido por el poder judicial".

Además, la juez ve "indudable el daño que se regresa a realizar a progenitores" de Marta del Castillo, que en el momento de comparecer como presentes en el juicio señalaban el "mal y la degradación" que padecen ya hace ahora 13 años por el homicidio de su hija y las "patrañas" vertidas en lo que se refiere a los hechos.

Dado la situacion, la sentencia condena a todos los 2 acusados, como autores de un delito de falso testimonio, a un par de años de prisión, rutas multas de 1.440 euros y a indemnizar en conjunto con 30.000 euros a los progenitores de Marta del Castillo, toda vez que la sentencia es susceptible de recurso frente a la Audiencia provincial.