• miércoles 07 de diciembre del 2022

El Defensor apunta el suicidio entre las tres primordiales razones de fallecimientos en jovenes y urge un plan de prevención

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SEVILLA, 30 Sep.

El Defensor de la Infancia de Andalucía, Jesús Maeztu, ha advertido este viernes que "varios inconvenientes" de salud psicológica empiezan en la adolescencia, destacando que el suicidio pertence a las tres causas primordiales de muerte en este colectivo. Así, ha demandado un plan concreto para la prevención del suicidio en la población infanto-juvenil, "con entidad propia y medidas visibles y consensuadas".

Así se ha manifestado Maeztu en la presentación del Informe de la Infancia y la Adolescencia 2021, que ha entregado al presidente del Parlamento de Andalucía, Jesús Aguirre, en el que examina y ofrece medidas sobre la situación de este colectivo en la red social autónoma, que representa el 20% de la población andaluza.

El Defensor de la Infancia ha recalcado que otras comunidades autónomas "como Castilla-La Mancha, Valencia o Cataluña" ahora tienen un plan concreto para la prevención del suicidio en los jóvenes. "Andalucía debe tener este plan y debe tener capitales y elementos para llevar a cabo las medidas primordiales para su control", ha apostillado.

Maetzu ha advertido sobre los "déficits" en la atención prestada a pequeños y jovenes con problemas médicos mental y ha pedido "actuaciones inevitables" por la parte de las gestiones públicas".

En esta línea, explicó que los problemas médicos mental a lo largo de la adolescencia tienden a ser predecesores de múltiples hábitos de prominente peligro, semejantes "como formas de proceder autolesivas, consumo de substancias dañinas; hábitos sexuales de peligro y exposición a la crueldad, cuyos efectos persisten y conllevan graves secuelas a lo largo de toda la vida".

"La demanda de atención a la salud psicológica de la población, singularmente la infantil y juvenil, "se ha diversificado y creció de forma destacable, y debemos lamentar que a un ritmo mucho más acelerado que lo fué la dotación de nuevos elementos", ha subrayado.

En este sentido, Maeztu ha insistido en combatir contra el estigma de la salud psicológica y ha demandado medidas de sensibilización y educación para fomentar el saber de las anomalías de la salud mentales en este tramo de edad.

El Defensor ha demandado un sistema de información que deje saber "la verdad y intensidad del inconveniente", gracias a la escasez de datos en Andalucía. Asimismo, propuso un aumento de las medidas de prevención y detección precoz de la patología en la gente menores de edad, introduciendo el ámbito educativo.

Ha apuntado la urgencia de acrecentar los elementos de atención para atender las nosologías mentales, tanto a nivel hospitalario como asimismo en Atención Primaria y, además de esto, cambiar el número de plazas hospitalarias y proseguir construyendo programas de hospitalización de día y domiciliaria para casos escogidos. "Esta correcta dotación de elementos y medios contribuiría a frenar otro de los males endémicos que sufre la atención a la salud psicológica infanto-juvenil: la prevalencia de los tratamientos farmacológicos en frente de los asistenciales", ha apostillado.

Por ello, el Defensor ha solicitado un aumento de las plantillas de Psicólogía y Psiquiatría del Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA), que "evite la saturación de los elementos", tanto en Atención Primaria como en la Atención Especializada, de forma singular en las Unidades de Salud Mental Infanto Juvenil, que lleve a cabo viable que cada menor logre recibir la atención psicosanitaria con la continuidad que precise.

También ha considerado preciso impulsar Programas de Acompañamiento Terapéutico a las familias con acompañamiento domiciliario y tutoría de menores orientada a las situaciones con problemática familiar grave, adversidades institucionales derivadas de problemas médicos mental y desajustes sentimentales entre los integrantes, tal como beneficiar la creación de programas de respiro familiar en periodos cortos de reposo de sus progenitores.

En el ámbito educativo, el Defensor ha aplaudido que "se superó el Covid y se ha salvaguardado la presencialidad en las salas", si bien ha recalcado que "los pequeños con pretensiones particulares precisan mucho más atención en los centros académicos". Ha remarcado que hay 60.000 estudiantes precisamente con pretensiones educativas destacables, lo que representa un 0,6% del alumnado.

También ha remarcado que la tasa de abandono escolar temprano en Andalucía se ubica en un 22%, un número mayor a la media nacional, ubicada en un 16%. "La tasa bárbara de graduados en Andalucía es mucho más baja que en el resto de España", ha añadido.

De otro lado, Maeztu hizo hincapié en la "escasa visibilidad" que tiene la crueldad sexual a pequeños y jovenes en la sociedad andaluza. .

En este sentido, ha detallado que el Sistema de Información sobre el castigo Infantil en Andalucía (Simia) registró en 2021 9.346 alertas por castigo, de las que solo un 3,2% eran por casos de crueldad sexual.

En este punto asimismo puso de relieve el aumento en el número de demandas por castigo, en tanto que la cifra de 2021 es un 51% mayor a la del año previo.

Sobre la "justicia climática", el Defensor ha señalado que los inconvenientes ambientales "influyen en la salud psicológica de los mucho más jóvenes". A este respecto, anunció una día el próximo 30 de noviembre en Sevilla al lado de Save The Children donde se va a abordar el encontronazo de los inconvenientes ambientales en la niñez.

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