• lunes 30 de enero del 2023

El jurado habitual afirma culpable de asesinato al acusado de decapitar a un hombre en Huelva

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HUELVA, 27 Oct.

El jurado habitual ha proclamado este miércoles unánimemente culpable a M.J.N.B de matar a C.R.M, tal como de profanar su cadáver, que decapitó y cuya cabeza paseó por la calle en Huelva capital el 31 de octubre de 2020, tras lo que la depositó en un contenedor de basura de la avenida Pío XII.

De este modo, el jurado cree que el acusado, popular como 'el mexicano', es culpable de "explotar su relación de amistad" con el fallecido y piensa que el golpe que provocó su muerte se realizó "intencionadamente" mientras que "se encontraba inclinado" como "establece el informe forense". De exactamente la misma forma, lo considera culpable de "no haber tratado con respeto al cadáver".

No obstante, no considera a M.J.N.B culpable de los delitos de hurto con crueldad por el móvil y la televisión de la víctima "al estimar que "no queda acreditado", como solicitaba la acusación especial que representaba a la familia del fallecido y que pide 32 años y cinco meses, tal como sostiene una solicitud de 350.000 euros de indemnización para la familia del fallecido.

Por su lado, el Ministerio Fiscal asimismo sostiene su petición de 24 años de prisión por un presunto delito de asesinato, tal como cinco meses mucho más por un delito de profanación de cadáver y una indemnización de 25.000 euros para todos los hermanos del fallecido.

El jurado habitual recibió el objeto de veredicto a las 14,30 horas de este miércoles, tras lo que se han retirado a deliberar una vez concluidas en la sesión de mañana las exposiciones de las conclusiones de las partes.

En este momento, queda visto para sentencia puesto que va a ser el juez el responsable de dictaminar la pena de prisión. De instante, 'el mexicano' continuará en prisión precautoria hasta el momento en que se determine la sentencia.

En la utilización de su última palabra, M.J.N.B ha pedido "perdón a la familia" del fallecido por "esa acción indebida" y ha apuntado que está "verdaderamente arrepentido".

En su declaración el primero de los días de juicio, M.J.N.B afirmó que la desaparición de C.R.M. fue "accidental" y que se causó a lo largo de el lapso de una trifulca en el hogar del fallecido, tal como apuntó que "se arrepentía" de lo ocurrido, en tanto que eran amigos desde pequeños y lo consideraba "su hermano".

En este contexto, su letrado defendió que tenía que ver con un homicidio y no de un asesinato, puesto que la desaparición de esta persona "no fue premeditada" y que "jamás fue a su hogar con la intención de matarlo", sino se causó en el contexto de un "forcejeo" por la "provocación" del fallecido al acusado, al paso que afirmó que la vivienda de la víctima era "un fumadero".

De este modo, tanto el letrado como el acusado mantuvieron que C.R.M. fue a buscar al encausado a su casa el 30 de octubre de 2020 a fin de que le ayudara a reparar una bicicleta, toda vez que M.J.N.B aseveró que asistió a su casa pero que el fallecido lo que deseaba es que le diese sustancia, puesto que él tenía "cocaína" pero se negó a entregársela, con lo que el fallecido le "mostró vídeos" de índole sexual "en los que aparecía su hermana", tal como que se comenzó "a masturba" viendo una fotografía de su sobrina.

Este fue, según su versión, el detonante para una riña donde, a lo largo de "un forcejeo", el fallecido "cayó hacia atrás golpeándose en la cabeza" con la parte de calentador de gas que "estaba en la encimera de la cocina", toda vez que se reafirmó en que "jamás" se situó tras él para golpearlo y que tras su muerte deseó "cortarse la venas" siendo siendo consciente de lo que había hecho.

Respecto a la decapitación, contó que era un "ritual" que aprendió en las prisiones de México, en las que cumplió una condena de sobra de diez años por "hurto" tras "ser víctima de una trampa" y donde terminó metido en entre los cárteles de sustancia "mucho más peligrosos del país", afirmando que se vio abocado a ello por el hecho de que "o eran otro o eras tú".

Por este motivo, explicó que tras fallecer C.R.M "perdió la percepción del espacio y el tiempo" debido "a las drogas" y se sintió nuevamente tal y como si estuviese en la prisión de México, con lo que, tras arrastrar el cuerpo a otra estancia de la vivienda, "le cortó la cabeza" si bien no recuerda "de qué manera" en tanto que "no era consciente" de lo que hacía.

Por su lado, el Ministerio Fiscal ha señalado el carácter "belicoso" del acusado como piensa que prueba "su crónica en las prisiones mexicanas" y cree que "no se encontraba influido por substancias estupefacientes" en el instante del hecho y que esta persona "no padece inconvenientes mentales" y que en su declaración a lo largo de la instrucción "él mismo mencionó que debió rematarlo", y que "de ahí los 2 golpes que muestra el cráneo" el fallecido.

De otro lado, la acusación especial ha manifestado que cree que la desaparición de C.R.M se debió a "un plan tramado y con intención", tal como ha asegurado que el acusado "declaró frente a la Policía Nacional "con total nitidez" y no solicitó atención médica "ni él ni su letrado", con lo que desecha que "estuviese bajo los efectos de las drogas", al paso que ha aducido que "jamás tuvo régimen siquiátrico ni psicológico" y que C.R.M fue "humillado, ultrajado y decapitado" y piensa que fue "con ánimo de matar".

En la línea de lo que sostuvo desde un primer instante, piensa que el acusado es "un psicópata con un trastorno asocial y que goza matando" con "una personalidad narcisista" y que "no puede estar en la sociedad", toda vez que ha remarcado que tras la desaparición de la víctima "no fue a la Policía a confesar ni a entregarse" sino "logró un atillo para liberarse de las cosas", al paso que ha lamentado que "no se ha oído" al acusado "ofrecer el pésame" por la desaparición de C.R.M.

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