FMG inicia actividad en antiguo polvorín de Vadollano en Linares, con inversión de 10 millones
La Fábrica de Municiones de Granada (FMG) ha comenzado de forma inmediata su actividad en el antiguo polvorín de Vadollano, en Linares, Jaén. La primera fase consiste en el uso como almacén de explosivos y material producido en Granada. La operación se ha acelerado para atender la urgente necesidad de almacenamiento de la empresa, tras la posible paralización de sus instalaciones en Granada.
Este proceso responde a la situación de saturación y restricciones en las instalaciones granadinas, que han llevado a la compañía a buscar alternativas de almacenamiento en otros puntos. La inversión prevista para modernizar y adaptar el polvorín ronda los diez millones de euros, y ha contado con una tramitación administrativa acelerada por razones de interés público y seguridad.
El traslado y puesta en marcha en Linares tiene implicaciones significativas, ya que permite a FMG mantener sus operaciones sin interrupciones, mientras evalúa la posible ampliación con una línea de fabricación en el mismo emplazamiento. La actividad en Vadollano también responde a la necesidad de garantizar la seguridad y la gestión eficiente de explosivos en una región con presencia histórica en la industria de defensa.
Desde la perspectiva política, este proceso refleja la tensión entre la demanda de mantener la actividad industrial en Andalucía y las regulaciones estrictas de seguridad que afectan a este sector. La decisión de acelerar los trámites administrativos ha sido vista como una respuesta a la urgencia de la empresa, en un contexto donde la seguridad y la protección social son prioridades.
De cara al futuro, se espera que la ampliación de la planta en Linares permita a FMG consolidar su presencia en Andalucía y adaptarse a cambios en la normativa de explosivos. La iniciativa también pone de manifiesto la importancia de la colaboración entre las empresas y las administraciones para garantizar la seguridad y la continuidad industrial en la región.