Impone condena de prisión permanente al asesino y descuartizador de Rocío Cáiz

Impone condena de prisión permanente al asesino y descuartizador de Rocío Cáiz

La Audiencia de Sevilla ha emitido una sentencia condenando a prisión permanente revisable al joven acusado de matar y descuartizar a una joven de 17 años en Estepa en junio de 2021. La víctima, Rocío Cáiz, era vecina de Martín de la Jara y mantenía una relación sentimental con el acusado, con quien tenía un hijo en común. La sentencia fue difundida por la Oficina de Comunicación del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) este pasado jueves.

Según el veredicto del jurado popular, los hechos ocurrieron el 2 de junio de 2021 alrededor de las 19:45 horas. El acusado, identificado como Adrian N., de nacionalidad rumana y 25 años de edad, tuvo un enfrentamiento con su expareja en el domicilio que compartían en Estepa. Durante el enfrentamiento, abordó a la víctima con la intención de mantener relaciones sexuales contra su voluntad, empleando violencia para lograrlo. El acusado negó que la relación fuera forzada.

Posteriormente, el acusado, con la intención de acabar con la vida de la menor o al menos aceptando que podría suceder como consecuencia de su acción, se colocó detrás de ella y la atacó por sorpresa, rodeando su cuello con un cordón y causando su muerte por estrangulamiento. Durante el juicio, el acusado admitió haber estrangulado a su expareja, pero afirmó que no tuvo intención de matarla.

Después de la muerte de la joven, el acusado descuartizó su cadáver con dos cuchillos y guardó los miembros descuartizados en bolsas de basura que esparció por diferentes zonas de Estepa. Posteriormente, utilizó el teléfono de la víctima para enviar mensajes a la madre y a la hermana de la joven, haciéndose pasar por ella y diciéndoles que se había ido de casa con un muchacho. El jurado consideró probado que el acusado realizó estos actos para "ganar tiempo".

La sentencia establece que el acusado "mató" a la joven debido a que no aceptaba la ruptura, por su condición de mujer y por su dominación sobre ella. En su última palabra durante el juicio, Adrian N. pidió perdón a la familia de Rocío Cáiz y a la suya propia.

Tras finalizar el juicio, antes del veredicto, las acusaciones elevaron a definitivas sus conclusiones. La Fiscalía solicitó 14 años de prisión por un delito de homicidio con agravantes de parentesco y género, así como cuatro meses de cárcel por un delito contra los sentimientos religiosos y respeto a los difuntos con agravante de parentesco.

La familia de Rocío Cáiz solicitó dos años y diez meses de cárcel por un supuesto delito de maltrato habitual, un año y ocho meses de cárcel por dos delitos de lesiones, once años más por un presunto delito de agresión sexual con agravantes de género y parentesco, prisión permanente revisable por un supuesto delito de asesinato con las mismas agravantes, cuatro años más de prisión por un delito contra el respeto a los difuntos, dos años más de cárcel por un delito de suplantación de identidad derivado de haber usado sus perfiles en las redes sociales después del crimen, y una multa por un delito leve de daños.

En su sentencia, la Audiencia condenó al acusado por un delito de asesinato con las agravantes de género y parentesco, y la atenuante de confesión. Además de la prisión permanente revisable, se le impuso la privación de la potestad del hijo menor que tenía en común con la víctima, así como otras penas accesorias. También se prohibió al acusado acercarse a menos de 500 metros tanto de él como de los padres y hermanas de la víctima.

La Audiencia argumentó que, debido a la circunstancia de que el asesinato fue subsiguiente a un delito contra la libertad sexual, era obligatoria la imposición de la prisión permanente revisable, a pesar de la atenuante de confesión.

Además del delito de asesinato, el acusado fue condenado por un delito de agresión sexual con la agravante de parentesco a once años de cárcel, un delito contra la memoria de los difuntos con la agravante de parentesco a cuatro meses de prisión, y un delito contra el estado civil de las personas a seis meses de cárcel. Sin embargo, fue absuelto de los delitos de violencia habitual, lesiones en el ámbito de la violencia de género, y daños, ya que el jurado no consideró probados estos delitos.

El acusado deberá indemnizar a la familia de la víctima con un total de 390.274 euros, que incluye a los padres, las dos hermanas y el hijo menor que tenían en común.

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