La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir destaca una campaña de riego óptima en 2026 por lluvias excepcionales
La campaña de riego en 2026 en la cuenca del Guadalquivir se presenta como la más favorable en años recientes, alcanzando una dotación máxima gracias a las lluvias del primer trimestre. La dotación autorizada es del 100%, con unos embalses que rozan el 90% de su capacidad total, permitiendo una gestión eficiente del recurso hídrico.
Este escenario se produce en un contexto de recuperación tras años de restricciones por sequías severas, que afectaron a los regantes desde 2019. La gestión de los embalses y las lluvias intensas del primer trimestre han permitido incrementar la disponibilidad de agua, favoreciendo una campaña de riego que se prevé óptima en toda la región.
El organismo de cuenca ha reconocido que, aunque las condiciones son favorables, algunos daños en infraestructuras y canales de riego han requerido actuaciones de emergencia. La inversión en reparaciones busca garantizar la normalidad en el desarrollo agrícola durante el resto del año.
Las decisiones tomadas en la comisión de abril, que autorizaron un desembalse de 1.200 hectómetros cúbicos y reservas adicionales, reflejan la planificación para aprovechar al máximo las condiciones meteorológicas. La estrategia también contempla reservas para posibles necesidades futuras en función de la evolución del clima.
El contexto político en Andalucía ha puesto en el centro del debate la gestión de los recursos hídricos y la necesidad de políticas que aseguren la sostenibilidad a largo plazo ante el cambio climático. La colaboración entre administraciones y la inversión en infraestructuras son claves para afrontar futuros desafíos.
De cara al futuro, la situación de los embalses y la disponibilidad de agua permitirán mantener la productividad agrícola, aunque la gestión eficiente sigue siendo prioritaria. La experiencia de este año puede marcar pautas para las próximas campañas y orientar decisiones políticas en materia de agua en Andalucía.