• martes 06 de diciembre del 2022

La defensa del futbolista Santi Mina acusa a la víctima en su recurso al TSJA de denunciarle por dinero

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ALMERÍA, 6 Oct.

La defensa del futbolista Santi Mina ha anunciado un recurso de apelación contra la sentencia de la Audiencia de Almería que le condena a 4 años de prisión por un delito de abuso sexual en el que afirma al Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) que debe dirimirlo puesto que la víctima "demandó en un primer instante 4 millones de euros" y, "en un segundo instante, 400.000 euros, para sacar la acusación".

El recurso, que se compone de 18 fundamentos de impugnación, cuestiona el testimonio de la denunciante "como primordial prueba de cargo" y le asigna el haber "actuado con el objetivo espurio de conseguir una copiosa indemnización basándose" en que Mina "es un futbolista de Primera División".

Según asegura en un aviso remitido a Europa Press la letrada Fátima Rodríguez, esa supuesta actuación llegó "hasta el punto de haber demandado, en un primer instante, 4 millones de euros para sacar la acusación y, en un segundo instante, 400.000 euros, de los que una sección habría de pagarse a una sociedad y no a la víctima de manera directa".

Añade asimismo que la víctima habría "pretendido" que su cliente "aceptara la compromiso por las probables infracciones, y sanciones y también intereses que le pudiese imponer la Agencia Tributaria a esa víctima".

El comunicado sobre el recurso de apelación interpuesto al TSJA apunta que el testimonio de la denunciante "no tiene validez por sus inconsistencias" y por, según apunta, "sus continuos cambios en las consecutivas afirmaciones", desde la que efectuó frente a la Guardia Civil como en instrucción y el acto de juicio oral.

Sostiene la defensa de Santi Mina que la víctima "no denunció" parte de la conducta de Mina que se estimó como constitutiva del abuso sexual frente a la Guardia Civil "pues fue permitida".

"No obstante, en el momento en que con posterioridad se entera de que era jugador de Primera División, procede instantaneamente en su siguiente declaración al día después, en esta ocasión frente al juez de instrucción, a denunciar dicho acto en una agravación de los hechos con la intención de apretar y conseguir la mejor indemnización viable", traslada.

La letrada menciona, además, a una "falta de imparcialidad y de neutralidad de la salón en el momento de apreciar la prueba" y cree que el tribunal de la Sección Tercera "usó 2 encallas de medir, una dura" en el momento en que "examinaba las pruebas de la defensa" y "una, no obstante, muy maleable y transigente" en el momento en que "valoraba la prueba de la acusación, disculpándole inconsistencias muy graves".

En su recurso de apelación, reitera que que "hubo permiso" puesto que, según concluye, "nuestra sentencia lo recopila en uno de sus argumentos jurídicos que en el momento en que la víctima le ha dicho a Santiago Mina que parara en su conducta el paró".

La Audiencia de Almería estimó que quedó probado el abuso sexual en el mes de junio de 2017 en Mojácar (Almería) una vez que la víctima facilitase en la visión oral "un testimonio rotundo, abundante en datos y coincidente en lo importante y fundamental con lo que antes había manifestado en sede policial y en sede de instrucción".

La resolución recalcó, además de esto, que el testimonio de cargo quedó "corroborado por diferentes y terminantes elementos probatorios", situación que, según apuntó, "fortalece su probabilidad".

Entre ellos, el informe médico-forense que especificó lesiones extragenitales y genitales firmes en equimosis y el pericial psicológico descubrió que muestra sintomatología deseosa y depresiva grave relacionada con los hechos, "habiendo resultado muy perjudicada su historia diaria, tolerando trastorno de agobio postraumático crónico de manera directa relacionado con los hechos".

Asimismo, mencionó a "la declaración de las presentes que dejaron claro que "llegó precisamente atemorizada, llorando, chillando y con un enorme estado de ansiedad" y precisó que este suceso ha podido ser presenciado "tanto por las dos presentes como por la facultativa que la asistió en el hospital justo después de la agresión"

El tribunal encabezado por la jueza Társila Martínez resaltó que, en frente de la "congruencia" del relato de la víctima, Santi Mina en su primera declaración "negó de manera categórica haberla tocado siquiera".

"Solo al hallar ADN de el en la cavidad vaginal, se ve obligado a cambiar su versión de los hechos y admitir que existió penetración vaginal", trasladó el fallo para fundamentar que la versión del futbolista tiene "poca probabilidad", en tanto que "resulta dinámico dependiendo del devenir de las diligencias de investigación".

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