Crónica Andalucía.

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La Defensa destituye al capitán responsable de los ejercicios que causaron la muerte de dos militares en Cerro Muriano.

La Defensa destituye al capitán responsable de los ejercicios que causaron la muerte de dos militares en Cerro Muriano.

SEVILLA, 11 Abr.

El Ministerio de Defensa ha tomado la decisión de destituir al capitán responsable de los ejercicios en los que lamentablemente perdieron la vida dos militares en Cerro Muriano, en Córdoba. Este mando ha sido trasladado a la situación de servicio activo "pendiente de asignación de destino", según lo publicado en el Boletín Oficial de Defensa (BOD) este jueves y consultado por Europa Press. Además, se indica que contra esta resolución de cese se podrá interponer un recurso de alzada en el plazo de un mes.

La determinación del Ministerio de Margarita Robles se produce días después de que la familia del soldado Carlos León Rico, de El Viso del Alcor (Sevilla), quien falleció el pasado mes de diciembre junto con el cabo Miguel Ángel Jiménez Andújar en unas maniobras en la base de la Brigada Guzmán el Bueno X de Cerro Muriano, enviara una carta a Robles solicitando información sobre si el capitán investigado seguía al mando de tropas a pesar de anunciarse su apartamiento.

Tras comparecer el pasado viernes como investigados ante el Juzgado Togado Militar número 21 de Sevilla el capitán Zúñiga (ahora cesado), el teniente Tato y el sargento Estupiñán, el abogado Luis Romero, representante de la familia del fallecido soldado Carlos León Rico, comunicó que había enviado una carta a la ministra de Defensa.

En esta comunicación, se pedía a Defensa que aclare si el capitán y el teniente investigados aún tienen o han tenido mando sobre militares en ejercicios o maniobras después del trágico suceso en el lago artificial de la base de Cerro Muriano el pasado 21 de diciembre, en el que perdieron la vida los dos militares mencionados.

Según el abogado, durante la maniobra se ordenó a la tropa cruzar un lago artificial en Cerro Muriano "sin las más elementales medidas de seguridad". Se afirma que los mandos militares asumieron un riesgo extremo conscientemente, con resultados trágicos para algunos participantes. Además, se destaca la falta de medidas de seguridad adecuadas en el ejercicio.

El letrado argumenta que el capitán tenía el deber de evitar las dos muertes ocurridas durante la maniobra ya que estaba en posición de garante y no tomó las medidas de seguridad necesarias. También se señala que el ejercicio en el que ocurrieron las muertes no estaba incluido en el Plan de Instrucción Básico de un soldado de infantería.

La familia del soldado fallecido insiste en que la cadena de mando responsable no supervisó adecuadamente la situación, mientras la defensa del capitán sostiene que el ejercicio en cuestión no estaba regulado específicamente en los manuales del Estado Mayor. Además, se destaca la falta de socorristas, equipos de salvamento, ambulancias y personal sanitario durante la práctica.