• miércoles 29 de junio del 2022

La Policía dilucida la desaparición de un joven sin detectar que apareció quemado en el mes de mayo en Algeciras (Cádiz)

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ALGECIRAS (CÁDIZ), 23 Jun.

Estudiosos de la Policía Nacional han esclarecido el fallecimiento de un joven sin detectar que apareció quemado el mes pasado de mayo en la ciudad gaditana de Algeciras, dejando claro que la desaparición ha podido deberse a causas casuales o autolíticas.

Según explicó la Policía Nacional en una nota, la contrariedad de la investigación residió en que el varón estaba sin efectos personales, sin detectar y en la sepa de información del sitio donde se había producido el hecho.

Una inspección ocular llevada a cabo a través de la utilización de drones y el helicóptero del Servicio de Medios Aéreos, que dejó la ubicación de una mochila del fallecido que contenía botes de disolvente, facilitó la tarea de investigación. Tras múltiples gestiones y tras haber trabajado sobre todas y cada una de las hipótesis, incluyendo la de un viable homicidio, se ha podido detectar el cadáver y saber que la desaparición ha podido deberse a causas casuales o autolíticas.

La investigación se inició el 2 de mayo en el momento en que el vigilante de seguridad de unas proyectos informó sobre el descubrimiento de un joven que estaba prácticamente calcinado. Agentes de seguridad ciudadana que se desplazaron al sitio, lograron revisar que el varón estaba absolutamente desvisto y presentaba quemaduras en el 90 por ciento de su cuerpo.

Tras ser movido a un centro hospitalario, donde murió un par de días después, se activó el trámite de actuación frente delitos violentos, en el que agentes de Policía Judicial y de Policía Científica realizaron las primeras pesquisas, en las se ha podido revisar que el joven carecía de documentación, de móvil y de pertenencia alguna.

Una vez que se logró su identificación, se ha podido revisar que el fallecido, un varón marroquí de 22 años, solamente llevaba unas horas en la ciudad y había llegado desde Madrid, donde antes había sido atacado con un cuchillo y conminado con ser quemado con un aerosol y un encendedor.

Las indagaciones de los agentes dejaron reconstruir todos y cada uno de los movimientos del varón desde el instante en que partió de Madrid y llegó a Algeciras, tal como los de sus primeras horas en la localidad. Una inspección ocular posterior sobre entre los sitios donde podría haber vivido el fallecido --un edificio de casas en construcción descuidado-- que debió hacerse empleando drones y el helicóptero del Servicio de Medios Aéreos, dejó hallar la mochila del joven al lado de tres botes de disolvente, una remera quemada y otras prendas de vestir.

Un análisis completo del los efectos encontrados y del sitio donde se dieron a conocer, que aun dejó encontrar el sitio donde se habían conseguido los botes de disolvente por nuestro fallecido, dejó a los estudiosos descartar que se hubiese tratado de un fallecimiento de carácter homicida. Las pesquisas practicadas fueron puestas predisposición de la autoridad judicial, a la que se informó del supuesto carácter accidental o autolítico del fallecimiento.