Más de 200.000 autónomos andaluces afrontarán subidas de cuota en 2026 por cambio legislativo
La Asociación de Trabajadores Autónomos de Andalucía (ATA) advierte que más de un tercio de los autónomos en la región experimentarán un incremento de hasta 135 euros en su cuota mensual a partir de 2026. La base mínima de cotización para autónomos societarios y colaboradores se ha establecido en 1.424 euros, lo que implica una cuota de 435 euros mensuales.
Este aumento responde a una modificación normativa aprobada en julio de 2022, que estableció una progresiva subida de bases mínimas, pero cuya aplicación se ha visto retrasada por la falta de presupuestos en los años anteriores. La situación genera preocupación entre los afectados, principalmente en el mundo rural y en colectivos de mayor edad.
Desde ATA, se denuncia que la inacción del Gobierno en la aprobación de los presupuestos impide la congelación de las bases, lo que hace que muchos autónomos vean incrementadas sus cargas sociales sin previo aviso. La subida afectará especialmente a quienes trabajan en negocios familiares, donde la diferencia en cotizaciones puede llegar a ser significativa.
El impacto económico previsto para estos trabajadores puede suponer unos costes adicionales de 1.620 euros al año, lo que en el caso de Andalucía significa que más de 200.000 autónomos tendrán que afrontar esta carga adicional. La organización ha anunciado que buscará soluciones tanto en el ámbito parlamentario como normativo para frenar esta subida.
El contexto político actual, marcado por la inestabilidad presupuestaria y la dificultad para aprobar leyes clave, complica la gestión de estos incrementos. La falta de un acuerdo presupuestario estable impide la implementación de medidas que podrían mitigar los efectos económicos de la subida de cotizaciones. En el futuro, la situación apunta a una mayor presión fiscal sobre los autónomos, con posibles repercusiones en el tejido empresarial en Andalucía.
La tendencia de aumento de cotizaciones en un escenario de incertidumbre presupuestaria subraya la necesidad de un diálogo serio entre gobierno y representantes del colectivo autónomo. La perspectiva futura dependerá en buena medida de la capacidad de las instituciones para aprobar presupuestos que estabilicen las bases de cotización y eviten cargas adicionales a los trabajadores por cuenta propia.