Menor condenado por hackear cuenta corporativa de Google de una profesora en instituto de Gines, Sevilla.

Menor condenado por hackear cuenta corporativa de Google de una profesora en instituto de Gines, Sevilla.

Un adolescente de 17 años de edad ha sido condenado por el Juzgado de Menores número uno de Sevilla a 55 horas de servicios en beneficio de la comunidad por cometer un delito contra la intimidad. El joven jaqueó la cuenta corporativa de Google de una profesora de su instituto en Gines, y tanto él como sus padres deberán indemnizarla con mil euros.

La sentencia emitida el 13 de noviembre establece que el menor inculpado reconoció los hechos y admitió haber accedido sin consentimiento y violando las medidas de seguridad pertinentes a la cuenta drive/nube virtual vinculada a la cuenta de Google corporativa de su profesora. Durante un periodo de tiempo comprendido entre el 14 de febrero y el 5 de abril del año 2022, el adolescente se valió de su teléfono móvil para llevar a cabo esta invasión a la privacidad de la docente, quien almacenaba tanto información personal como corporativa en dicha cuenta.

En la vista, el menor mostró su conformidad con la medida solicitada por el Ministerio Fiscal, que consiste en realizar 55 horas de prestación de servicios en beneficio de la comunidad. Según la sentencia, esta medida tiene como objetivo hacer que el adolescente comprenda que su actuar fue incorrecto y que merece el reproche de la sociedad. También busca que entienda la gravedad de sus acciones y la injustificada afectación causada a otra persona, así como considerar la prestación de servicios como una vía de reparación justa.

En consecuencia, el Juzgado de Menores número uno de Sevilla condena al adolescente a cumplir las 55 horas de servicios en beneficio de la comunidad por el delito contra la intimidad, además de ordenarle pagar una indemnización de mil euros a la profesora, en concepto de daño moral. El menor y sus padres serán responsables conjunta y solidariamente de cubrir dicha cantidad.

Fran Peláez, abogado del despacho sevillano PenalTech y representante legal de la profesora en este caso, ha expresado que "los delitos tecnológicos de este tipo son extremadamente difíciles de perseguir debido a su complejidad para identificar al autor de los hechos". En este caso en particular, se dedujó que el intruso podría ser alguien cercano a la educadora con interés en la información que ésta guarda en la nube. Ante una situación confusa como esta, "la única posibilidad era identificar al autor a través de la dirección IP que pudiera rastrear a un dispositivo en Internet o en una red local", explicó el abogado especializado en delitos informáticos.

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