• jueves 06 de octubre del 2022

Sentenciada una madre de Sevilla a seis años y medio de prisión por prostituir y maltratar a su hija individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta

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La sentencia impone un par de años de prisión al varón asimismo juzgado por contratar los servicios sexuales "consciente" de que era menor

SEVILLA, 25 Ago.

La Sección Tercera de la Audiencia de Sevilla ha culpado a seis años, siete meses y 16 días de prisión a la mujer juzgada el mes pasado de junio, acusada de delitos de prostitución y de castigo en el ámbito familiar sobre su hija individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta, teniendo en cuenta demostrado que la inculpada "impuso a su hija la obligación de sostener relaciones íntimas con hombres en lugar de dinero, actividad ésta a la que aquella asimismo se dedicaba"; para subvencionar los costos del hogar y la "adicción" a las drogas que las dos padecían.

Específicamente, en una sentencia emitida el pasado 11 de julio y obtenida por Europa Press, la Sección Tercera de la Audiencia afirma demostrado que tanto la acusada, identificada como Nuria M.H., como su hija entonces individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta, "padecían una esencial adicción a las drogas" y "como desee que en la vivienda no ingresaban capital, precisamente en el mes de junio de 2018, Nuria M.H., valiéndose de su condición de progenitora, impuso a su hija como obligación que debía sostener relaciones íntimas con hombres en lugar de dinero, actividad ésta a la que aquella asimismo se dedicaba".

Para esto, según afirma probado la sentencia, "insertó un aviso en la pagina web www.pasión.com, en el que ella y su hija se presentaban como amigas y/o compañeras de piso y en varias oportunidades lo hacían como madre y también hija, para ofertar servicios sexuales, actuando Nuria bajo el seudónimo de Sandra, que se describía como mujer de 35 años, al tiempo que su hija lo hacía como Paula, concretando que tenía 18 años".

La sentencia asimismo considera acreditado que Nuria M.H. era "la encargada primordial" de la administración de esa actividad de prostitución y "las proporciones que las dos percibían por la citada actividad eran administradas por Nuria, que las destinaba a los costos propios del hogar familiar, tal como a sostener su adicción y la de su hija a las substancias estupefacientes".

Paralelamente, considera demostrado que en el momento en que la entonces menor manifestaba a su madre "que no deseaba efectuar semejantes ocupaciones sexuales, ésta, lejos de atender a estas protestas, le amedrentaba diciéndole que hacía falta dinero en la familia, al unísono que le reprendía con expresiones así como 'mala hija, te odio, eres el cáncer de mi vida, te voy a matar' y otras".

En ese marco, la sentencia afirma probado, con relación al segundo acusado, José Antonio T.L., que exactamente el mismo "contrató los servicios sexuales" de la menor "en lugar de dinero, consciente de que exactamente la misma en aquella época era individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta", aparte de que "siendo conocedor de la adicción que padecía, se ganó su seguridad y empezó una relación sentimental con ella".

La sentencia incluye que el 27 de octubre de 2018, Nuria M.H. llamó a su hija informando de que "tenía una cita concertada con un cliente", suscitándose una discusión entre las dos en el momento en que la muchacha se negó a atender esa cita. Cuando la menor regresó al hogar, según el relato de hechos probados, "se reactivó la discusión y en el curso de la disputa, Nuria, con ánimo de menoscabar la integridad física de su hija, le hirió dándole múltiples bofetones, agarrándola por el cuello y arrastrándola por la escalera".

Fue a la llegada de la Policía Nacional por esa disputa, según se afirma probado, en el momento en que la entonces menor relató a los agentes que su madre le forzaba "a sostener relaciones íntimas en lugar de dinero desde seis meses atrás, haciéndole distribución de las ventajas económicos a exactamente la misma", radical corroborado después frente al "facultativo de emergencias" que la atendió por la agresión sufrida.

La sentencia señala además de esto que tras el hecho descrito, la menor "se trasladó a vivir con José Antonio T.L., "continuando en esta situación de convivencia hasta el año 2021", una vez que en el último mes del año de 2018 hubiera cumplido ahora los 18 años de edad; pesando que además de esto la chavala "denunció a José Antonio por supuestos pésimos tratos".

Merced a dicho relato de hechos probados, el tribunal considera a Nuria M.H. como autora de un delito de prostitución por el que le impone seis años y un día de prisión, tal como cinco años de prohibición de arrimarse a su hija o estar comunicado con ella y una multa de 4.500 euros. Además, le impone siete meses y 15 días de prisión por un delito de castigo familiar, con seis meses auxiliares de prohibición de arrimarse a su hija o estar comunicado con ella.

Al final, la Sección Tercera impone a Nuria M.H. cinco años de independencia observada una vez haya cumplido las penas de prisión ahora citadas.

En lo que se refiere a José Antonio T.L., el tribunal le condena a un par de años de prisión por un delito de prostitución, tal como a un año de prohibición de arrimarse a la víctima o estar comunicado con ella y a un año de independencia observada pospenitenciaria.

Por último, los dos son condenados a indemnizar en conjunto a la que fuera individuo que aún no ha alcanzado la edad adulta víctima de los hechos con 5.000 euros, siendo exculpados del delito de abusos sexuales continuados que asimismo se les atribuía.

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