• miércoles 05 de octubre del 2022

Sevilla padece una media de 2 olas de calor radical cada un año en el último cuarto de siglo

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SEVILLA, 25 Jun.

La capital hispalense sufrió a inicios de este junio la primera ola de calor del año y la peor en 20 años, exactamente, en un mes como este. Los datos amontonados en el intérvalo de tiempo comprendido entre 1995 y 2020 afirman, además de esto, que los capítulos de calor radical no son algo inusual al haber registros de hasta 300 días de temperaturas sobre lo habitual, lo que hace una media de 12 días cada un año, en el último cuarto de siglo.

Ésta es la fotografía del tiempo de la que parte el emprendimiento proMeteo, que Sevilla ensayará por vez primera y que va a consistir en clasificar y denominar las olas de calor --como ahora se hace con los huracanas y nevadas-- con la intención de poder planear y alertar de probables resultados perjudiciales en la salud de estos capítulos de temperaturas extremas, que se prevén que vayan en incremento como resultado del cambio climático.

De hecho, los científicos y especialistas que han trabajado a lo largo del último año en el diseño de proMeteo --una idea del Centro de Resiliencia Adrienne Arsht Rockefeller Fundation apoyada por el Ayuntamiento de Sevilla y presentada esta semana en las áreas de trabajo del Paseo Marqués de Contadero-- presagian que "las temperaturas en Sevilla proseguirán incrementándose. Se cree que, en el final del siglo, alcancen los 46 o 47 grados y las olas de calor se duplicarán en los próximos 30 años".

El aparato de trabajo ha clasificado hasta 54 acontecimientos de calor entre 1995 y 2020 que cumplen con los criterios que se han fijado para clasificar las olas de calor "en función de su nivel de encontronazo en la salud" a fin de que de esta manera los ciudadanos logren "tomar medidas funcionales para protegerse". Es decir, tomar medidas a fin de que estas olas tengan la "menor incidencia viable" tanto en el día a día de la gente como en ámbitos estratégicos para la economía, como lo es el turismo en la situacion de Sevilla.

Hay hasta cinco categorías de olas de calor: sin encontronazo, encontronazo bajo, medio, alto y muy alto. Es exactamente en estas últimas, las de peligro muy alto, donde a los capítulos de calor radical se les pone nombre, específicamente, Zoe, Yago, Xenia, Wenceslao y Vega. "Esta medida de concienciación y llamada de atención que es bien conocida con fenómenos como los huracanes o las nevadas, nunca se hizo con las olas de calor y esto tiene bastante que ver con que tendemos a reducir la relevancia y las secuelas del calor radical. El sistema dejará que la multitud tenga distintas formas y mayor tiempo para prepararse para combatir apropiadamente el peligro del calor radical", comentan desde proMeteo.

Sevilla no solo clasificará y alertará de las olas de calor sino estos anuncios servirán para "desplegar un plan integral" de actuación con medidas como la apertura de una red de cobijos climáticos afín a la que hay en ciudades como París y Barcelona. Son espacios que, como los institutos, bibliotecas y centros civiles, están climatizados y se tienen la posibilidad de dejar libres a lo largo de múltiples horas a fin de que estén predisposición de los ciudadanos, singularmente, para los mucho más atacables que "no tengan elementos de climatización en sus domicilios".

Igualmente, va a suponer la activación del Plan de Emergencias Municipal, así como sucede en el momento en que se advierten capítulos de fuertes tormentas o vientos frente a los peligros que piensa; o la ejecución de un programa de intervención popular para la población mucho más vulnerable, en especial mayores y asimismo personas sin hogar con gadgets concretos de calle y de hosting. Se instalarán mucho más puntos de reparto de agua fría así sea con mucho más fuentes públicas o con un suministro concreto de Emasesa y se articularán medidas a través del Centro municipal de Protección Animal para batallar los efectos del calor asimismo en los animales.

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