Sierra Nevada cierra su peor temporada en años con casi 900.000 esquiadores y daños por temporales
La estación de Sierra Nevada en Granada cerró la temporada 2025/26 con un total de 896.241 esquiadores, lo que representa un incremento del 3,9% respecto a la campaña anterior. Sin embargo, fue una de las temporadas más adversas por meteorología, que provocó 16 días de cierre total y daños en las instalaciones en febrero.
Las condiciones meteorológicas extremas, con temporales que causaron colapsos y daños en remontes, obligaron a realizar reparaciones costosas y esfuerzos extraordinarios. La fuerte acumulación de nieve fue un factor positivo, alcanzando espesores de casi cuatro metros en zonas altas, lo que favoreció una oferta esquiable excepcional en marzo.
Este contexto afectó el comportamiento del turismo y la actividad deportiva. La ocupación hotelera en Pradollano subió al 66%, mientras que la afluencia de usuarios en remontes peatones decreció un 16,4%. La mayoría de los visitantes fueron españoles, especialmente andaluces, seguidos de portugueses y británicos.
Las dificultades meteorológicas también impactaron en el mantenimiento de las infraestructuras, con la sustitución de poleas y reparación de cables tractor en varios remontes. La comunidad de Sierra Nevada, sin embargo, logró mantener una programación deportiva de 55 competiciones oficiales y colaborar en eventos internacionales, como los Juegos Olímpicos de invierno de Cortina 2025.
El esfuerzo de los trabajadores de Cetursa Sierra Nevada fue clave para revertir una situación difícil. La temporada récord en empleo, con más de 740 trabajadores, refleja el compromiso del sector. La recuperación de las instalaciones y la buena respuesta del público en primavera apuntan a un futuro con desafíos, pero también con potencial para consolidar Sierra Nevada como destino de referencia en Europa.
De cara a las próximas temporadas, la prioridad será reforzar la infraestructura y mejorar la gestión ante episodios meteorológicos extremos. La inversión en obras de emergencia en accesos y la adaptación a cambios climáticos serán fundamentales para garantizar la continuidad de la actividad en Sierra Nevada, en un contexto de aumento de fenómenos meteorológicos adversos en la Península Ibérica y Europa.