Subinspector de Policía de Granada sentenciado a casi tres años de prisión por maltrato a su pareja.
GRANADA, 19 de noviembre. Un subinspector de la Policía Local de Granada ha sido sentenciado a dos años y ocho meses de prisión por maltrato en el ámbito familiar. La decisión, tomada por el Juzgado de lo Penal 5 de la ciudad, es el resultado de un juicio celebrado en octubre, donde se determinaron las culpabilidades relativas a delitos de violencia física y psíquica habitual que afectaron a su expareja.
Según la sentencia, a la que ha tenido acceso Europa Press, la relación entre el condenado y su pareja se deterioró notablemente en 2017. La mujer fue víctima sistemática de conductas controladoras, celos y desprecios, incluyendo constantes insultos y comentarios denigrantes destinados a socavar su autoestima, criticando aspectos de su vida personal y profesional.
A lo largo de la relación, el acusado también profirió amenazas verbales contundentes, tales como "soy capaz de matar", y llevó a cabo actos de intimidación y manipulación que tenían como objetivo mantener un control psicológico sobre la mujer, como se detalla en la sentencia, que ha sido divulgada por el diario Ideal. Esto genera espacio para un posible recurso por parte de la defensa.
El comportamiento agresivo del subinspector no se limitó a su pareja; también mostró una actitud hostil hacia sus propias hijas, negándose a colaborar en las tareas del hogar, lo que ocasionó un daño psicológico evidente para la víctima.
En un giro escalofriante de los acontecimientos, en 2023, una de sus hijas descubrió un dispositivo electrónico en el hogar compartido con su madre que contenía información privada de ella, incluyendo copias de su teléfono móvil y correos electrónicos, aunque no se pudo determinar cómo se obtuvo esta información.
Por las pruebas presentadas, el subinspector ha sido penado a dos años de prisión por violencia habitual, además de recibir una prohibición de posesión de armas por tres años y la restricción de acercarse a menos de 500 metros de su expareja y su hija.
Más allá de la violencia ejercida, la sentencia señala un daño psicológico real en la denunciada, evidenciado por informes psicológicos que corroboran el grave impacto de las humillaciones y el control que sufrió. Los delitos de menoscabo psíquico que se constatan encajan en la definición del delito de violencia de género.
Adicionalmente, por el delito de menoscabo psíquico, se le suman ocho meses de prisión y un año y ocho meses de prohibición de acercarse a su expareja. A pesar de las serias acusaciones, fue absuelto de otros cargos, mientras que la Fiscalía había solicitado casi siete años de prisión por varios delitos relacionados con la violencia y amenazas.
El juicio, cerrado al público por su naturaleza delicada, dejó pendiente su resolución el 10 de octubre. La Fiscalía pedía una significativa condena de seis años y diez meses, con acusaciones que incluían violencia física y psíquica, así como revelación de secretos en perjuicio de su expareja y su hija.
La defensa, por su parte, clamaba por la absolución, y tras la primera jornada del juicio, el subinspector fue detenido nuevamente por supuestos incumplimientos de la orden de alejamiento, lo que llevó a su inmediata puesta en libertad provisional al día siguiente por parte del Juzgado de Violencia sobre la Mujer número 2 de Granada.
Respecto al caso de maltrato, el fiscal indicó que, aunque ciertos hechos no se probaron, el subinspector habría accedido sin autorización a información personal de su expareja a través de sus dispositivos, lo que añade más capas de complejidad al proceso judicial.
Paralelamente, en un caso relacionado, se investiga a múltiples agentes de la Policía Local de Granada por su supuesta implicación en una revelación ilegal de secretos. Este escándalo ha llevado a la citación judicial de varios involucrados, incluido un alto mando de la Policía, en un contexto donde la vigilancia de víctimas de violencia machista se pone en entredicho.
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