UGT denuncia que Glovo expone a repartidores a temperaturas extremas en Andalucía
En medio de olas de calor que han superado los 50 grados en las calles andaluzas, la Federación de Servicios, Movilidad y Consumo (FeSMC) de UGT Andalucía ha criticado duramente a Glovo por no implementar medidas de protección eficaces para sus repartidores. La organización sindical alerta que las acciones actuales, centradas en recomendaciones y el reparto de productos básicos, no garantizan la seguridad en condiciones de calor extremo.
El contexto de temperaturas récord en la región, con picos de hasta 45 grados en días recientes, ha puesto de manifiesto la insuficiencia de las medidas preventivas adoptadas por la empresa. La normativa legal vigente, que obliga a adaptar las condiciones laborales a fenómenos meteorológicos peligrosos, no se ha traducido en acciones concretas que protejan a los repartidores durante sus jornadas laborales.
La falta de espacios adecuados para descansar, la reorganización de horarios y el uso de vehículos con protección térmica son algunas de las propuestas que UGT reclama para reducir los riesgos de golpes de calor, deshidratación y otras patologías relacionadas. La organización sindical también denuncia que algunos establecimientos colaboradores incumplen los tiempos de preparación, forzando a los repartidores a esperar en la calle sin sombra ni recursos adecuados.
Este escenario evidencia un debate más amplio sobre la regulación del trabajo en plataformas digitales y la responsabilidad de las empresas en la protección de la salud laboral. La situación ha llevado a UGT a iniciar acciones legales y a solicitar inspecciones para fiscalizar el cumplimiento de la normativa en materia de prevención de riesgos laborales.
Desde una perspectiva política, estas reclamaciones se inscriben en la presión creciente hacia una regulación más estricta del sector de los repartos a domicilio, con posibles cambios legislativos que fortalezcan los derechos laborales. La protección de los repartidores frente a condiciones climáticas extremas se presenta como un desafío pendiente para las administraciones públicas y las empresas del sector.
De cara al futuro, la atención a estas cuestiones podría impulsar una mayor sensibilización social y una revisión de las políticas laborales en plataformas digitales, buscando garantizar condiciones de trabajo dignas y seguras en un contexto de cambio climático y olas de calor cada vez más frecuentes.