El inicio del curso escolar en Andalucía y sus desafíos estructurales y sociales
El curso escolar 2026/2027 en Andalucía comienza con más de 690.000 alumnos en Infantil y Primaria, en 2.375 centros educativos. La Junta de Andalucía ha puesto en marcha medidas para mejorar la atención educativa y la convivencia, en un contexto marcado por los resultados del informe PISA 2025, que sitúan a los estudiantes andaluces por debajo de la media nacional en matemáticas, lectura y ciencias.
El nuevo curso trae la implementación de una ratio máxima de 22 alumnos por aula en Educación Infantil, una medida pionera en la comunidad que busca ofrecer una atención más personalizada y detectar dificultades de aprendizaje con mayor eficacia. Además, se han destinado cerca de 1.000 millones de euros en ayudas económicas, que benefician a más de un millón de familias andaluzas.
Este incremento en recursos incluye la gratuidad de libros de texto, becas, bonificaciones en comedor y transporte escolar, además de mejoras en infraestructuras educativas. En total, se han invertido más de 106 millones en obras y reformas que beneficiarán a unos 230.000 estudiantes, con nuevas infraestructuras como centros en Almería, Cádiz, Sevilla y otras provincias.
La normativa también refuerza los protocolos contra el acoso escolar y la agresión a docentes, estableciendo acciones específicas para su detección, registro y actuación. La Junta busca consolidar un entorno escolar más seguro y con mayor atención a la diversidad y necesidades especiales del alumnado.
Desde una perspectiva política, estas medidas reflejan el compromiso del gobierno andaluz de afrontar los retos educativos en un escenario de desigualdades y resultados académicos aún mejorables. La apuesta por infraestructuras y recursos económicos responde a la necesidad de fortalecer el sistema educativo en un contexto de desafíos sociales y económicos.
De cara al futuro, la comunidad educativa y las administraciones afrontan la tarea de consolidar estos avances y reducir la brecha de rendimiento. La evaluación continua de las nuevas ratios, recursos y protocolos será clave para ajustar las políticas a las necesidades reales del alumnado andaluz y garantizar una educación de calidad en los próximos años.