Exportaciones agroalimentarias de Andalucía alcanzan los 1.417 millones de euros en enero de 2026, pese a descenso interanual del 6,5%
Las exportaciones de productos agroalimentarios de Andalucía en enero de 2026 alcanzaron un valor de 1.417 millones de euros, lo que representa una disminución del 6,5% respecto al mismo mes del año anterior. Pese a esta bajada, el inicio de 2026 continúa siendo uno de los mejores registros históricos para la comunidad, situándose como el tercer mejor mes de enero en cifras de exportación.
Este comportamiento refleja una tendencia en el contexto político y económico actual, donde las tensiones internacionales, cambios en políticas comerciales y las fluctuaciones en los mercados globales han influido en las cifras. La Junta de Andalucía mantiene su compromiso con la internacionalización del sector, aunque las condiciones externas han supuesto desafíos adicionales para los productores y exportadores de la región.
El aumento en ciertos productos, como calabacines, aguacates y berenjenas, evidencia la apuesta de los agricultores andaluces por la diversificación y la innovación en cultivos. Sin embargo, las cifras globales muestran una ligera caída en el valor total, influida por la situación geopolítica y las variaciones en la demanda de mercados tradicionales.
Por provincias, Almería y Sevilla continúan siendo los principales motores de las exportaciones, con valores que superan los 640 y 259 millones de euros respectivamente. La presencia en mercados internacionales como Alemania, Francia y Reino Unido se mantiene estable o con ligeras variaciones, aunque las exportaciones a China y Hungría han experimentado crecimientos significativos, del 50,7% y casi 30% respectivamente.
El contexto europeo y global en 2026 se caracteriza por una cierta incertidumbre económica, marcada por las políticas comerciales de bloques económicos y las tensiones con países emergentes. La respuesta del sector agroalimentario andaluz ha sido adaptarse a estos cambios, apostando por la calidad y la innovación para mantener su competitividad en el mercado internacional.
Este escenario se enmarca en un contexto político en el que las decisiones sobre aranceles, subsidios y acuerdos comerciales en la Unión Europea y a nivel mundial impactan directamente en las exportaciones de la región. La resiliencia del sector agroalimentario andaluz será clave para afrontar los retos de un mercado global cada vez más competitivo y cambiante.