La Eurocámara refuerza las condiciones para importación de productos ecológicos a la UE
La Comisión de Agricultura y Desarrollo Rural del Parlamento Europeo ha aprobado una reforma que endurece las normas para que productos ecológicos importados puedan usar el sello de la UE. La votación, con 37 votos a favor, busca garantizar mayor control y calidad en las importaciones, limitando ingredientes extracomunitarios al 5% en alimentos transformados.
La reforma surge tras una sentencia del Tribunal de Justicia de la UE en 2024 que cuestionó el reconocimiento del logotipo ecológico en productos de terceros países. La medida obliga a exigir requisitos adicionales de producción y control, además de ampliar las exenciones para pequeños productores que venden sin envasado. La intención es evitar que precios elevados afecten el acceso a estas exenciones.
El contexto político refleja la tensión entre la protección de la marca comunitaria y la apertura del mercado. La Comisión Europea busca fortalecer los controles sin frenar la competitividad, mientras el Parlamento fija su postura para negociar con el Consejo, con la entrada en vigor prevista antes de fin de año.
En Andalucía, 2025 cerró con 112 importadores y casi 22.000 operadores ecológicos, destacando Málaga con 43 importadores. La superficie ecológica regional disminuyó un 2,88%, situándose en 1,42 millones de hectáreas, principalmente pastos, olivar y frutos secos. La industria ecológica creció un 4%, con más instalaciones dedicadas a envasado y manipulación.
La actividad ganadera ecológica también mostró un decrecimiento, con 6.071 explotaciones en 2025. La participación de Andalucía en la superficie ecológica nacional sigue siendo significativa, representando casi la mitad del total en 2022. La tendencia a la reducción de superficie contrasta con el crecimiento del sector industrial y la diversificación de cultivos.
De cara al futuro, la regulación reforzada y las tendencias del mercado apuntan a un escenario donde la calidad y la trazabilidad serán clave para mantener la competitividad del sector ecológico andaluz y europeo, frente a los desafíos de un mercado globalizado y regulado.