La inteligencia artificial no destruye empleos, sino que los reubica, según experta en la UNIA
Expertos aseguran que la IA reubicará trabajos, no los eliminará, en un contexto de regulación europea que prioriza seguridad y ética en el desarrollo tecnológico.
La directora del Grado en Ciencia de Datos e Inteligencia Artificial en la Universidad Internacional de Valencia, Vanessa Moscardó, afirmó que la inteligencia artificial (IA) no eliminará puestos de trabajo, sino que los adaptará y reubicará en tareas automatizables. La intervención se produjo en la sede Antonio Machado de la Universidad Internacional de Andalucía (UNIA), en Baeza, durante el curso 'Introducción práctica a la inteligencia artificial'.
En un contexto global caracterizado por un debate político sobre la regulación y el impacto socioeconómico de la IA, Moscardó destacó que la tecnología generará nuevos empleos relacionados con su supervisión y gestión, sectores que aún no existen. La experta subrayó que la transformación tecnológica requiere un cambio en el enfoque de desarrollo, orientado a la seguridad y la ética, en línea con las políticas europeas que priorizan la regulación y trazabilidad en IA.
Este análisis se enmarca en la discusión política sobre el equilibrio entre la innovación y la protección jurídica en Europa. La Unión Europea, con un marco regulatorio más estricto, busca garantizar la seguridad y la protección de datos sin frenar la evolución del sector. La regulación europea, que prioriza la trazabilidad y la ética, podría facilitar un desarrollo más sostenible de la IA en comparación con modelos más laxos en otras regiones.
Desde un punto de vista económico, Moscardó reconoció que los costes asociados a la implantación y supervisión de sistemas de IA son elevados, lo que representa un desafío para la sostenibilidad de las empresas. La supervisión humana y los gastos en seguridad aumentan los costes operativos, en un contexto donde la eficiencia económica aún requiere mejoras para reducir gastos y optimizar recursos.
En el ámbito de la formación, el curso de la UNIA abordó aspectos técnicos fundamentales, como la interpretación del texto por parte de los ordenadores y los modelos generativos como ChatGPT. La iniciativa busca preparar a los profesionales para un mercado laboral que, aunque cambiante, requiere habilidades específicas en IA, alineándose con la estrategia europea de potenciar la digitalización y la innovación tecnológica.
El futuro de la IA en Europa estará condicionado por las políticas regulatorias y la capacidad de innovación empresarial. La tendencia apunta a una mayor integración de estos sistemas en sectores clave, siempre bajo un marco de seguridad y ética que garantice su sostenibilidad. La regulación europea, con su enfoque riguroso, podría marcar la pauta para un desarrollo más responsable y equilibrado de la inteligencia artificial en los próximos años.