La Junta de Andalucía adelanta la veda de coquinas y mantiene el cierre de chirlas para preservar recursos pesqueros
La Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural de la Junta de Andalucía ha modificado los periodos de veda para la captura de coquinas y chirlas, adelantando en quince días el cierre de la coquina y manteniendo el cierre de la chirla hasta el 31 de mayo. La veda de la coquina, que habitualmente finalizaba en la primera semana de junio, ahora estará en vigor desde el 16 de abril hasta el 15 de junio, con el objetivo de adaptarse a las condiciones ambientales y minimizar el impacto socioeconómico. Para la chirla, la veda continuará hasta el 31 de mayo, habiendo sido prohibida desde el 30 de enero pasado.
Este cambio en la regulación responde a una decisión consensuada con las asociaciones de mariscadores profesionales, que solicitaron adelantar la veda para facilitar una recuperación más efectiva de las poblaciones afectadas por las borrascas de principios de año. La medida también se apoya en estudios del Instituto Español de Oceanografía que indican que el ciclo reproductivo de estas especies, que se extiende de marzo a junio, está condicionado por variables ambientales. La política de gestión de recursos marinos en Andalucía refleja una tendencia hacia una mayor protección basada en datos científicos y en la sostenibilidad del sector pesquero.
Este conjunto de decisiones se inscribe en un contexto político marcado por la búsqueda de equilibrio entre la protección de recursos pesqueros y la necesidad de mantener la actividad económica en zonas costeras, especialmente en un momento de incertidumbre por la escalada de costes energéticos y el impacto de conflictos internacionales, como la guerra en Oriente Medio. La postura de la Junta evidencia un enfoque precautorio, priorizando la recuperación a largo plazo de las especies sobre la explotación inmediata.
El sector pesquero en Andalucía, particularmente el dedicado a la chirla, ha visto una recuperación significativa desde que se impuso el cierre en enero, aunque las diferencias regionales persisten. La prolongación del cierre en algunas áreas refleja la dificultad de garantizar una gestión uniforme en un caladero de amplias dimensiones y con diferentes condiciones ambientales y de explotación. La decisión de mantener el cierre hasta finales de mayo busca asegurar una recuperación más homogénea y sostenible.
En un contexto más amplio, las medidas adoptadas por la Junta en materia de recursos marinos responden a una tendencia europea hacia una gestión más responsable y basada en evidencia, en línea con los objetivos de protección de la biodiversidad y sostenibilidad de los ecosistemas marinos. La coordinación con instituciones científicas y la implicación del sector son clave para afrontar los desafíos que plantea la sobreexplotación y el cambio climático en las actividades pesqueras del litoral andaluz.