Moreno admite: "Reconocí que volvería tras ocho años de desconocimiento, pero soy consciente de mi tiempo limitado.
SEVILLA, 25 de marzo. El presidente de la Junta de Andalucía y líder del Partido Popular Andaluz, Juanma Moreno, ha compartido recientemente que en el pasado no solo esperaba, sino que se comprometió a limitar su mandato en la comunidad a un máximo de ocho años. Sin embargo, ha admitido que ese planteamiento carecía de la profundidad que la realidad le ha revelado desde entonces, ya que su intención inicial era implementar las transformaciones necesarias para Andalucía en ese período de tiempo.
Durante una entrevista en Radio Nacional de España, con cobertura de Europa Press, Moreno destacó que Andalucía, comparable en tamaño a Portugal y en Producto Interno Bruto (PIB) a Grecia, presenta una complejidad territorial considerable. Esta comparación no solo ilustra la riqueza de la región, sino también los grandes desafíos que se enfrentan en su gobierno.
Moreno reflexionó sobre la duración de los procesos administrativos que su gobierno ha tenido que atravesar, señalando que algunos han tardado hasta cuatro años en ser adjudicados. Con la experiencia adquirida en sus más de siete años al frente de la Junta, se dio cuenta de que el tiempo disponible no es suficiente para llevar a cabo los grandes proyectos que inicialmente deseaba realizar.
Aún así, el presidente del PP-A ha manifestado que es consciente de su "fecha de caducidad" y que no busca aferrarse indefinidamente a su cargo. Reconoció que desea tener una vida más balanceada, donde pueda disfrutar de su familia y de sus pasatiempos, que han quedado relegados durante su mandato.
En este contexto, Moreno expresó su deseo de dejar un legado transformador en Andalucía, una comunidad que ha evolucionado significativamente durante su administración. Afirmó que, a pesar de las críticas, Andalucía presenta una imagen más respetada y ha elevado el orgullo y la satisfacción de sus ciudadanos en comparación con años anteriores.
El líder popular también enfatizó que la comunidad ahora se presenta con seriedad y rigor, cultivando nuevos ritmos, objetivos y ambiciones que la posicionan al nivel de las regiones más prósperas del país. Su aspiración es consolidar este avance, no solo para su propio futuro, sino para el de las nuevas generaciones andaluzas, con la meta de que Andalucía se convierta en la locomotora de España, respaldada por su potencial y capacidades.