Unicaja aprueba dividendos de 0,107 € y nuevos consejeros en contexto de estabilidad política en Andalucía
La junta de accionistas de Unicaja Banco ha aprobado un dividendo complementario de 0,107 euros por acción, destinado a los beneficios del ejercicio 2025, con una distribución total de 274 millones de euros. Además, se ha ratificado el nombramiento de dos nuevas consejeras dominicales, María Nieves García Santos y María Isabel Martínez Torre-Enciso, en sustitución de miembros salientes, y la reelección de otros consejeros, en un marco de estabilidad institucional.
Este proceso se enmarca en un contexto político marcado por la consolidación de un gobierno autonómico en Andalucía que busca mantener la estabilidad económica y financiera en la región. La presencia de representantes institucionales en los órganos de dirección de entidades bancarias como Unicaja refleja la importancia del sector financiero en la política regional y su influencia en la economía local.
Desde el punto de vista estratégico, la entidad bancaria ha ratificado su compromiso con la retribución a los accionistas, destinando un 85% de los beneficios de los tres últimos años a dividendos, en línea con las directrices del Plan Estratégico 2025-2027. La acción de Unicaja ha experimentado un crecimiento significativo, situándose en un 212% de revalorización acumulada en los últimos años, superando notablemente el comportamiento del Ibex 35.
El presidente del banco, José Sevilla, destacó durante la junta que la política de remuneraciones mantiene un perfil prudente, con retribuciones de los consejeros por debajo de la media del sector bancario. La retribución total del consejo en 2025 fue de 2,7 millones de euros, con una disminución del 7% respecto al límite establecido, en un contexto de control financiero y confianza institucional.
Este escenario se inscribe en un contexto político más amplio, donde las instituciones andaluzas están impulsando medidas para fortalecer la economía regional, fomentando la estabilidad bancaria y la inversión en un momento de recuperación económica tras recientes incertidumbres políticas a nivel nacional. La relación entre las entidades financieras y el poder político continúa siendo un elemento clave en la estrategia de desarrollo regional.
En un marco más general, el sector bancario en Andalucía mantiene su papel como pilar de la economía regional, con una influencia que trasciende lo meramente financiero, vinculándose estrechamente con las políticas públicas y el desarrollo socioeconómico de la comunidad. La estabilidad en la gestión y la confianza de los inversores son factores esenciales en este contexto.