Yolanda Díaz llama a la cohesión de la izquierda en Andalucía y hace un llamado a la responsabilidad política.
En Madrid, el 25 de marzo, la vicepresidenta segunda del Gobierno y titular del Ministerio de Trabajo y Economía Social, Yolanda Díaz, ha planteado la necesidad de consolidar una coalición entre las fuerzas de izquierda que se sitúan a la izquierda del Partido Socialista (PSOE) de cara a las inminentes elecciones andaluzas, programadas para el 17 de mayo. Ha reivindicado lo que considera una "responsabilidad política" para lograr este propósito.
Díaz, en una entrevista realizada por Cadena Ser en el programa 'Hora 25', ha señalado que la lógica indica que las "gentes progresistas" de España deben avanzar unidas. Según sus palabras, esta unidad es imperativa para el bienestar del país: "Es nuestra obligación", ha manifestado.
La líder de Sumar ha subrayado que las diferencias que puedan existir entre los partidos de izquierda son mínimas. "En política, los objetivos son alcanzables, siempre que haya voluntad para hacerlo", ha afirmado con convicción.
Respecto al candidato del Partido Popular a la reelección como presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno, Díaz lo ha calificado como “un gran adversario”, aunque no ha dudado en criticar su gestión en el ámbito sanitario, recordando la gestión de los tests de cribado durante la crisis de salud.
En sus palabras, es necesario conocer a los adversarios y abordarlos de manera frontal. "Quisiera que una comunidad autónoma tan relevante para España estuviera en manos de formaciones progresistas", ha añadido Díaz, dejando claro su interés por un cambio en la dirección política de la región.
Respecto a su decisión de no presentarse como candidata en las próximas elecciones generales, ha reiterado que tomó esta resolución "hace un año". Aunque se ha mantenido esquiva sobre detalles de sus conversaciones con el presidente Sánchez, ha sugerido que éste estaba al tanto de su decisión.
Al ser consultada sobre si se arrepiente de haber liderado Sumar, Díaz ha rechazado esa idea, afirmando que nunca tuvo la ambición de ser "la líder de nada". Si bien reconoce la importancia de las cuestiones internas de los partidos, ha expresado que no es algo que le genere interés. A pesar de sus reflexiones, ha confirmado que cumplirá con su función como ministra de Trabajo hasta el término de la legislatura.
Finalmente, ha declarado que tras su salida del escenario político, su enfoque será trabajar para garantizar que el país no sea gobernado por la derecha o la extrema derecha. "Concentraré mis esfuerzos en mi vida privada de manera decidida", ha concluido Díaz, reafirmando su intención de regresar a la vida civil.