Crónica Andalucía.

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Estudio de la Universidad de Sevilla advierte que la marisma de Doñana podría extinguirse en seis décadas.

Estudio de la Universidad de Sevilla advierte que la marisma de Doñana podría extinguirse en seis décadas.

SEVILLA, 19 de diciembre.

Un reciente estudio de la Universidad de Sevilla (US) ha desarrollado un algoritmo pionero que permite identificar de manera precisa los recursos hídricos mediante imágenes satelitales. Los hallazgos de la investigación alertan sobre un futuro preocupante para la marisma de Doñana, sugiriendo que esta emblemática área podría desaparecer en un lapso de 61 años, aunque también se presentan escenarios alternativos más optimistas y pesimistas en función de las condiciones climáticas.

Según se detalla en un comunicado de la US, este trabajo se basa en el análisis de imágenes de satélites como el Sentinel-2, donde se ha implementado un algoritmo de aprendizaje automático. Este método permite identificar con gran exactitud la presencia de agua en la superficie, un recurso vital para la biodiversidad del entorno.

Los resultados del estudio estiman que la marisma de Doñana podría estar en grave riesgo dentro de 61 años, aunque también se considera un cálculo más alarmante de 45 años y uno más esperanzador que se extiende hasta los 175 años, dependiendo de futuras tendencias en temperatura y precipitaciones. Estos factores climáticos son cruciales para la supervivencia de la marisma, un hábitat esencial para numerosas aves de Europa y África durante diferentes épocas del año.

La investigación, parte de un proyecto relacionado con la Agenda 2030, ha sido liderada por el profesor Emilio Ramírez Juidias, junto con las estudiantes Clara Isabel González López y Paula Romero Beltrán, quienes forman parte de un programa de Altas Capacidades Intelectuales.

Los datos analizados desde 2005 hasta 2024 indican que se ha producido una pérdida significativa de recursos hídricos, aproximadamente un 15% de la superficie húmeda promedio. Esta disminución del volumen de agua y de profundidad ha ido en aumento, siendo un 13% de la pérdida registrado tras 2010, una época caracterizada por elevadas temperaturas y una notable caída en las precipitaciones, en gran parte atribuida a la extracción ilegal de agua en la región.

El objetivo del proyecto es proporcionar herramientas tecnológicas avanzadas para el monitoreo del estado hídrico en ecosistemas vulnerables, alineándose con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU. En este sentido, el uso de imágenes satelitales se presenta como una solución efectiva para combatir la creciente escasez de agua y para abordar el deterioro ecológico relacionado con el cambio climático y la presión humana.

El algoritmo, diseñado por las estudiantes bajo la supervisión del profesor Ramírez Juidias, utiliza técnicas de machine learning para analizar los datos ópticos del satélite Sentinel-2. Con una fórmula matemática adaptada a los entornos húmedos como Doñana, el modelo permite diferenciar con gran fiabilidad las masas de agua de la vegetación, generando mapas que reflejan la cantidad de agua presente así como su disminución a lo largo del tiempo.

Los resultados obtenidos han sido validados en el terreno y han mostrado una correlación significativa, lo que refuerza la efectividad del modelo como herramienta predictiva.

El profesor Ramírez Juidias sostiene que es posible "minimizar" la pérdida de las marismas implementando estrategias adecuadas. La primera de estas acciones es el cierre de pozos ilegales y un control riguroso del uso del agua, además de aumentar la vigilancia en estas prácticas ilícitas.

Otra recomendación es adoptar prácticas agrícolas más sostenibles que exijan menos agua, priorizando cultivos de bajo consumo hídrico y empleando técnicas de riego eficaces, como el riego por goteo. Esto implica una transición de cultivos intensivos que no se ajustan a la disponibilidad real de recursos hídricos.

Asimismo, se sugiere recuperar y restaurar las zonas húmedas degradadas, una acción que requiere intervenciones ecológicas y la reintroducción de flora autóctona que ayude a conservar el agua en el terreno.

La reutilización de aguas tratadas también es parte de la estrategia, utilizando aguas depuradas para la agricultura y el cuidado del entorno forestal, así como estableciendo una planificación hídrica que contemple el cambio climático y su impacto en los recursos del parque.

Por último, la US destaca que esta tecnología no solo permite identificar áreas afectadas por sequías, sino que también apoya la toma de decisiones para la conservación de ecosistemas. Dado que el algoritmo es escalable y automatizable, también puede aplicarse en otros entornos naturales que enfrenten desafíos similares, contribuyendo a una gestión hídrica más responsable.

Este estudio subraya la importancia de fomentar el talento joven en investigaciones científicas con gran impacto, especialmente en cuestiones de sostenibilidad, digitalización e inteligencia artificial. La colaboración entre el programa de Altas Capacidades de la US y la investigación aplicada es un modelo de transferencia de conocimientos orientado hacia los desafíos globales actuales.

En resumen, este avance posiciona a la Universidad de Sevilla y a su equipo investigador como pioneros en la innovación tecnológica al servicio de la protección de los recursos hídricos y en la lucha contra el cambio climático.