Un guardia civil sevillano de 31 años, entre las víctimas del accidente ferroviario de Urda
La Guardia Civil confirma la muerte de José Manuel Chacón, agente sevillano de 31 años, en el accidente de trenes de Urda (Toledo).
La Guardia Civil ha confirmado la muerte de José Manuel Chacón, de 31 años, agente sevillano desaparecido en el accidente ferroviario registrado entre Mora y Urda, en la provincia de Toledo, durante la mañana de este miércoles. Se trata de la primera víctima mortal de Sevilla confirmada en el siniestro.
El benemérito llevaba cinco años en el cuerpo y estaba destinado en la Unidad Técnica de Policía Judicial de Madrid. Viajaba hacia la capital andaluza, de modo que su trayecto conectaba directamente con la comunidad de origen. Junto a él, otro agente sevillano figuraba también entre los desaparecidos, lo que eleva la preocupación en el ámbito policial andaluz.
La confirmación llegó a través de un mensaje publicado en la red social X, en el que el cuerpo expresó su pésame a familiares, amigos y compañeros. Horas antes, la madre del agente había informado a los periodistas desplazados a la estación de Sevilla-Santa Justa de que su hijo había sido localizado, minutos antes de recibir la noticia del fallecimiento en la sala de atención a familiares.
En la estación hispalense, los compañeros del fallecido acompañaron a sus allegados en los momentos más difíciles. La escena refleja el vínculo profesional y humano que une a los miembros del cuerpo, especialmente en situaciones de emergencia de esta magnitud.
El suceso reabre el debate sobre la seguridad ferroviaria en las líneas de alta velocidad y convencional que enlazan Andalucía con el centro peninsular. Las investigaciones en curso determinarán las causas del accidente y si existieron fallos en la infraestructura, la señalización o el material rodante.
La muerte de un agente en activo, con apenas cinco años de servicio, añade una dimensión adicional a la tragedia. Las autoridades deberán esclarecer las circunstancias del siniestro y garantizar la atención a las familias de las víctimas, mientras la comunidad sevillana guarda luto por uno de los suyos.