Familias de víctimas viajan desde Sevilla a Toledo tras el choque de trenes con 68 muertos
Familias de víctimas del choque de trenes en Toledo viajan desde Sevilla en busca de información. Hay al menos 68 muertos y crecen las críticas por la falta de listados.
Familiares de víctimas del accidente ferroviario entre Mora y Urda, en Toledo, abandonaron este miércoles la estación de Sevilla-Santa Justa con destino a la provincia manchega. El siniestro, que enfrentó a dos trenes de alta velocidad, deja al menos 68 fallecidos y 15 heridos muy graves. Las familias buscan información sobre pasajeros cuya ubicación en los convoyes aún no se ha confirmado.
El accidente se produjo en la mañana de este miércoles en la zona de Mora y Urda. Entre los viajeros figuraba un hombre de 64 años que se desplazaba en un AVE entre Madrid y Sevilla, así como dos agentes de la Guardia Civil que viajaban juntos en un tren de Renfe. La sala de atención a víctimas habilitada en Santa Justa ha funcionado durante toda la mañana con apoyo policial, sanitario y de Cruz Roja.
Uno de los problemas más señalados por los allegados es la falta de un listado de pasajeros con asientos y vagones asignados. Varios familiares denuncian que, pese a la atención recibida, no disponen de datos concretos sobre sus seres queridos. Esta carencia de información agrava la angustia de quienes esperan noticias desde las estaciones de origen.
Más allá del drama personal, el suceso reabre el debate sobre el estado de las infraestructuras ferroviarias. Una de las familias ha cuestionado el mantenimiento de las vías y ha responsabilizado a las administraciones de que sean necesarias tragedias para acometer mejoras. Las autoridades deberán explicar las causas técnicas del choque y las medidas de control que se aplicaban en el tramo.
Para las familias, el procedimiento de identificación se ha organizado en varios puntos. La Guardia Civil ha habilitado centros de denuncia en sus cuatro comandancias de Castilla-La Mancha y, en Sevilla, un punto en la Avenida de la Borbolla donde se recogen muestras para identificar a las víctimas, con horario ampliado hasta el viernes. La rapidez en estos trámites será clave para reducir la incertidumbre.
El accidente plantea, a medio plazo, una revisión de los protocolos de información a viajeros y de gestión de emergencias en la red de alta velocidad. Las conclusiones de la investigación oficial determinarán si se requieren cambios normativos o inversiones en mantenimiento. Mientras tanto, la prioridad sigue siendo la identificación de las víctimas y el acompañamiento a sus familias.