SEVILLA, 14 de diciembre. Este fin de semana, la borrasca Emilia ha provocado múltiples incidentes en la parte oriental de Andalucía, con Almería como la provincia más afectada. La jornada dejó como episodio más relevante el rescate de tres individuos que permanecían atrapados en su vehículo debido a la crecida de la rambla San Francisco, en Huércal-Overa. Las intensas lluvias han impactado severamente en las infraestructuras viales, dificultando la circulación de los automóviles en diversas carreteras de la región.
El servicio de emergencias 112, que opera bajo la Agencia de Emergencias de Andalucía (EMA), instó a la ciudadanía a ser prudente y a prepararse para la posibilidad de más problemas, resaltando la importancia de seguir las indicaciones de las autoridades. La Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha incrementado el nivel de alerta a rojo, indicando un riesgo extraordinario, afectando especialmente al Levante almeriense y otras comarcas que ya contaban con esta alerta, prolongando la previsión de peligro hasta las 06:00 horas del lunes.
Para advertir a la población, la EMA ha emitido un mensaje masivo a los nueve municipios del Levante almeriense, que incluye Carboneras, Cuevas del Almanzora y Mojácar, entre otros. El mensaje enfatiza la necesidad de evitar desplazamientos innecesarios, no cruzar áreas inundadas y buscar refugio en los niveles superiores de las casas en caso de inundaciones.
Durante este domingo, las lluvias más intensas se registraron en Almería, donde se gestionaron numerosos avisos relacionados principalmente con inundaciones en carreteras, afectando especialmente a las rutas secundarias. Tres carreteras importantes en Pulpí, específicamente la A-332, A-1201 y A-350, sufrieron restricciones de tráfico debido a las crecidas en diversas ramblas del área.
Adicionalmente, la A-332 y otras vías como la AL-8106 y la conexión a la AP-7 en Cuevas del Almanzora también experimentaron complicaciones, así como la AL-5100 en Albánchez y la A-1178 en Olula de Castro, donde se formó una acumulación de nieve. Por su parte, se mencionó que los accesos en Lubrín a varias zonas habían quedado comprometidos por la crecida de la rambla del pueblo.
En contraste, en Granada, la borrasca ha tenido un impacto menor, con solo un par de reportes de inundaciones sin consecuencias adversas significativas, principalmente en Baza. Esto demuestra una desigual afectación en la región a causa del fenómeno meteorológico.
Desde el pasado viernes se encuentra activo en Andalucía el Plan Especial de Emergencias ante el Riesgo de Inundaciones (PERI), que ha sido declarado en fase de emergencia, considerada la situación operativa 1. Este estado se establece para asegurar una respuesta adecuada ante posibles daños a la población y los bienes materiales.
Esta fase de emergencia implica que las autoridades están preparadas para actuar ante cualquier eventualidad, utilizando los recursos ordinarios disponibles o con el apoyo específico de otros recursos cuando sea necesario. De hecho, el plan había estado en preemergencia desde el miércoles anterior, cuando se reportaron los primeros avisos meteorológicos en la zona.
En lo que respecta a los planes territoriales de emergencia, actualmente están activos 26 en la comunidad, 14 de los cuales se ubican en Almería. Asimismo, se ha establecido un nivel rojo de alerta para el río Almanzora en Cuevas del Almanzora debido a la situación de riesgo.
La Aemet mantiene las advertencias de nivel rojo por lluvias hasta la mañana del lunes, destacando que se mantienen otros niveles de alerta en distintas partes de la provincia. En Granada, el aviso por precipitaciones en Guadix y Baza continúa vigente, y se han activado más alertas para la próxima jornada en diferentes áreas locales, incluyendo Cádiz y Málaga.
Ante estas condiciones climáticas adversas, el 112 recuerda a la ciudadanía que es fundamental aplicar medidas de autoprotección para minimizar riesgos. Aboga por evitar viajes en carretera, informarse adecuadamente sobre el estado de las vías, y seguir las indicaciones de las autoridades al respecto.
Si se requiere conducir bajo la lluvia, es crucial reducir la velocidad y mantener una distancia de seguridad más amplia. Las autoridades desaconsejan cruzar áreas inundadas y aconsejan tener precaución en caso de que el agua suba repentinamente dentro del vehículo, indicándoles que deben abandonarlo si el agua supera el eje de las ruedas. También es recomendable no acampar ni estacionar cerca de ríos, por si surge una crecida inesperada.
En caso de tormentas, se aconseja alejarse de árboles y objetos metálicos que pueden atraer rayos. Asimismo, en las zonas costeras, hay que ser cauteloso y evitar paseos cercanos al mar para no verse arrastrado por las olas. En el hogar, ante la posibilidad de inundaciones, se debe dirigirse a las plantas superiores y evitar sótanos y garajes.
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