Crónica Andalucía.

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Fiscalía de Córdoba inicia investigación por caso de intoxicación alimentaria.

Fiscalía de Córdoba inicia investigación por caso de intoxicación alimentaria.

CÓRDOBA, 17 de enero.

La Fiscalía Provincial de Córdoba, a través de su Sección de Consumo, ha hecho público este viernes que ha iniciado diligencias preprocesales de índole civil en respuesta a la reciente intoxicación alimentaria que ha suscitado una gran preocupación pública. Este hecho ha sido puesto de manifiesto en un comunicado emitido por la institución, en el cual se especifica que la decisión de investigar ha sido motivada por la relevancia social del caso.

La consejera de Salud y Consumo de la Junta de Andalucía, Rocío Hernández, ha indicado que su departamento continúa las indagaciones en torno a la causa de la toxiinfección alimentaria, revelando que los “montaditos de pringá” son el punto en común entre los afectados. Cabe señalar que estos alimentos fueron servidos en una taberna ubicada en el casco histórico durante la celebración de un cumpleaños el pasado 4 de enero, donde se registró un número considerable de consumiciones por otros asistentes.

En sus declaraciones a la prensa, Hernández aseguró que el área de Salud se encuentra comprometida con la investigación, señalando que hasta el momento se han contabilizado 44 personas afectadas, todas con síntomas leves, y que solo cuatro de ellas requirieron atención médica. La consejera reiteró que “seguimos trabajando para averiguar la causa del brote”, subrayando que el origen de la enfermedad aún se encuentra bajo análisis.

Además, la consejera realizó un esclarecimiento sobre las pruebas realizadas a las cuatro personas que se presentaron en centros sanitarios, que incluyeron tres coprocultivos y un hemocultivo, todos resultando negativos, lo que llevó a la firma de la funcionaria a concluir que el análisis aún debe proseguir. Hernández enfatizó que “la causa del fallecimiento de la mujer de 63 años que asistió al evento no ha sido determinada como vinculada a la intoxicación alimentaria” y que, según las indagaciones, se debe trabajar para establecer cualquier posible relación.

La Delegación Territorial de Salud y Consumo de la Junta en Córdoba aclaró que la denuncia formal sobre la toxiinfección alimentaria fue presentada de manera telemática el 10 de enero, un viernes por la tarde, momento en que el registro se encontraba cerrado. Esta irregularidad ha resultado en que la administración solo tuviera conocimiento del asunto el lunes 13 de enero por la mañana, momento en que se procedió a iniciar la investigación correspondiente.

Según la jefa del servicio de Salud Pública de la Delegación, Mari Cruz Gallego, se está evaluando la posibilidad de que hasta 72 comensales estén involucrados, quienes asistieron a dos eventos distintos el mismo día en la taberna, un almuerzo y una cena. Gallego detalló que se ha contactado con 44 de estos, quienes reportaron síntomas de malestar abdominal y diarrea, la mayoría de los cuales se recuperaron en un periodo aproximado de dos días, sin necesidad de atención médica, a excepción de la mujer de 63 años, cuya muerte ha generado controversia.

Gallego ha indicado que, tras determinar una hipótesis inicial sobre el sitio, producto y síntomas implicados, se han identificado posibles agentes patógenos, citando específicamente a Clostridium botulinum y E.coli enteroverotoxigénico como posibles causas. La funcionaria destacó que se llevó a cabo una inspección del establecimiento, donde se recogieron muestras de pringá, una mezcla de carne, tocino y morcilla, que se encontraban en el local en estado congelado.

Las muestras fueron enviadas al Laboratorio de Salud Pública de la Agencia Catalana de Seguridad Alimentaria, designado para llevar a cabo las pruebas pertinentes. Gallego puntualizó que el alimento en cuestión fue preparado en el propio local, es decir, no se trataba de un producto industrializado y que la intoxicación podría deberse a prácticas inadecuadas en la manipulación de alimentos. No obstante, el establecimiento no ha sido clausurado porque cumple con las normativas requeridas, aunque se advierte que, en caso de ser responsable, sus propietarios deberán asumir las consecuencias correspondientes.

En medio de esta situación, el establecimiento implicado ha expresado su dolor por la pérdida de la mujer afectada, extendiendo sus condolencias a la familia. En un comunicado, el local ha defendido que se sirvieron productos cocinados y manipulados en otros lugares, como tartas, diferenciándose de la responsabilidad en la intoxicación.

El establecimiento destacó que recibió un pedido especial para un evento privado, conformado por 55 montaditos de pringá, mientras que durante el mismo día, vendió un total de cien, todos consumidos en las instalaciones. Afirmaron que “no hubo reportes de problemas digestivos” en la clientela regular que asistió a la taberna, sugiriendo que la posible intoxicación se limitó a los asistentes al evento privado.

Por el contrario, la familia de la mujer fallecida ha desmentido estas afirmaciones, sosteniendo que todo el menú fue servido por el establecimiento, excepto por dos tartas específicamente acordadas con el dueño del local. La nuera de la fallecida ha detallado que la celebración ocurrió el 4 de enero y que 56 personas asistieron, afirmando que múltiples testigos pueden confirmar la veracidad de su testimonio sobre el menú completo ofrecido aquel día.

La mujer también reveló que varios de los asistentes presentaron problemas estomacales esa misma noche, mientras que las tartas solo se consumieron en su cumpleaños. Ella concluyó su declaración exigiendo claridad y justicia en medio de este doloroso acontecimiento, invocando el deseo de paz para enfrentar la tragedia que ha impactado a su familia.