Crónica Andalucía.

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Pilotos de patera en Almería sentenciados tras cobrar 8.000 euros por transportar a casi 30 inmigrantes.

Pilotos de patera en Almería sentenciados tras cobrar 8.000 euros por transportar a casi 30 inmigrantes.

ALMERÍA, 22 de noviembre. Un importante pronunciamiento del Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha llevado a la condena de dos individuos implicados en el tráfico de personas, quienes cumplirán una pena de cinco años de prisión. Estos sujetos fueron responsables de una patera que zarpó desde una playa en Argelia con un grupo de aproximadamente 30 migrantes, a quienes habrían cobrado cerca de 8.000 euros por ser parte de este arriesgado viaje hacia las costas españolas.

El tribunal ha desestimado el recurso de apelación presentado por la defensa de los acusados, ratificando las sanciones impuestas por delitos contra los derechos de los extranjeros. Se determinó que pusieron en grave peligro la vida de los migrantes al trasladarlos en una embarcación de reducidas dimensiones, lo que incrementaba las probabilidades de que cualquiera de ellos cayera al mar debido a “movimientos bruscos”.

Las pruebas en su contra fueron contundentes, incluyendo la declaración de un testigo protegido que los identificó, así como un video grabado a bordo por otra persona que, temiendo represalias, optó por no testificar. En estas imágenes se puede ver a los acusados al mando de la embarcación, que fueron entregadas a la Policía como parte de la investigación.

Los hechos tuvieron lugar el pasado 5 de agosto, cuando una patrullera de la Guardia Civil interceptó una embarcación de 7,20 metros de eslora y 2,70 metros de manga a unas 24 millas al este de Carboneras, con 29 inmigrantes argelinos indocumentados a bordo.

Los migrantes habían salido de la costa de Argelia a las 2:00 horas, siendo guiados por los acusados, quienes también manejaban el repostaje de la embarcación y el sistema de GPS utilizado durante el trayecto.

Se constató que los condenados operaban en colaboración con otros cómplices no identificados, quienes habían cobrado una suma considerable a cada uno de los migrantes por el traslado hacia las costas españolas.

El viaje se desarrolló en gran parte durante la noche, lo que planteó múltiples riesgos, dado que la embarcación carecía de las más básicas medidas de seguridad. No contaba con chalecos salvavidas, bengalas, señales fumígeras flotantes, ni equipos adecuados para la navegación y comunicación, además de carecer de medios contra incendios.

La pequeña dimensión de la patera, sumada a las difíciles condiciones meteorológicas registradas —con vientos de hasta fuerza cinco y olas que alcanzaban 1,25 metros—, comprometió seriamente la seguridad de sus ocupantes, quienes viajaban en una embarcación "sumamente inestable" con un alto riesgo de entrada de agua.

A su vez, la embarcación cruzó una ruta activa en esos momentos, donde estaban operando 74 buques mercantes, lo que aumentó el peligro de colisión, especialmente por la falta de luces de navegación.

Finalmente, la Audiencia descartó cualquier participación de los acusados en el traslado de otra patera avistada días antes cerca de Cabo de Gata, donde se llevó a cabo un desembarco en Cala Príncipe antes de que los responsables huyeran mar adentro.