Sanz exige explicaciones por el accidente de Urda y pone en duda la seguridad del AVE Madrid-Sevilla
Sanz pide explicaciones tras el accidente de Urda (68 muertos) y cuestiona la antigüedad del sistema de seguridad del AVE Madrid-Sevilla.
El vicepresidente primero de la Junta de Andalucía, Antonio Sanz, reclamó respuestas tras el accidente ferroviario registrado el miércoles en Urda (Toledo), que ha causado, por el momento, 68 muertos. El siniestro se produjo por el choque entre un AVE Madrid-Sevilla y un tren de la compañía Iryo.
Sanz rechazó que se atribuya la responsabilidad a un trabajador y calificó de "mezquina" esa postura. En una entrevista en Canal Sur, el dirigente andaluz también cuestionó el estado del sistema de seguridad de la línea, que según su planteamiento es el único de la red de alta velocidad que mantiene una tecnología antigua.
El accidente de Urda se suma al ocurrido en Adamuz (Córdoba) hace nueve meses. Entre ambos episodios, más de cien personas han perdido la vida en siniestros ferroviarios en la misma línea de alta velocidad que conecta Sevilla y Madrid, un dato que pesa en el debate público.
Desde el punto de vista político, las palabras de Sanz reflejan una creciente presión de la Junta sobre el Gobierno central, responsable de la infraestructura ferroviaria. El Ejecutivo andaluz sitúa el asunto en el centro de la agenda, exigiendo transparencia en las investigaciones y explicaciones técnicas sobre el funcionamiento de los sistemas de control.
Las implicaciones son amplias. La investigación deberá determinar si existen fallos de diseño, de mantenimiento o de coordinación entre operadores, y si la modernización de la señalización se ha demorado más de lo razonable. Para Andalucía, una de las comunidades con mayor dependencia de esta conexión, el debate afecta también a la confianza de viajeros y al peso económico del corredor.
De cara al futuro, la clave será si las comisiones de investigación y los organismos técnicos ofrecen conclusiones verificables en plazos razonables. Sin esas respuestas, el debate sobre la seguridad ferroviaria en el eje Madrid-Andalucía seguirá marcando la agenda política de los próximos meses.