Almería queda sin conexión directa con Madrid tras el accidente ferroviario de Urda
El accidente de Urda obliga a suspender los Alvia entre Almería y Madrid. Renfe no ofrece autobús alternativo y la provincia queda sin conexión directa.
El accidente ferroviario registrado este miércoles en Urda (Toledo), con al menos 30 fallecidos según el balance provisional del Gobierno de Castilla-La Mancha, ha obligado a interrumpir la circulación de alta velocidad entre Madrid y Andalucía. Almería es una de las provincias más afectadas, al haberse suspendido en ambos sentidos el único enlace ferroviario directo diario con la capital.
Según Renfe, el tren que salió a las 8.27 horas desde Huércal-Viator regresa a su punto de origen. El servicio de sentido contrario, previsto para las 16.40 horas desde Madrid-Puerta de Atocha, queda suspendido. Ambas decisiones dejan a los viajeros almerienses sin alternativa inmediata por ferrocarril.
El coordinador de la Mesa en Defensa del Ferrocarril de Almería, José Carlos Tejada, ha lamentado las víctimas mortales. Además, ha señalado que, según el Comité de Empresa de Renfe en Almería, la operadora no ha dispuesto un autobús alternativo para los pasajeros afectados. Esta falta de previsión refuerza las críticas de los colectivos ferroviarios locales.
El contexto previo agrava la situación. Desde el 6 de septiembre, Renfe mantenía suspendido el servicio Intercity por las obras de adaptación de la infraestructura para la autopista ferroviaria. Con la conexión de alta velocidad también interrumpida, la provincia acumula semanas con una movilidad ferroviaria muy reducida hacia el centro del país.
Las implicaciones van más allá de la movilidad cotidiana. La dependencia de un único enlace directo expone la fragilidad de las comunicaciones de Almería con Madrid y reabre el debate sobre la inversión pública en infraestructuras ferroviarias y sobre los protocolos de la operadora ante incidencias de esta magnitud.
A medio plazo, la atención se centrará en la investigación del accidente, en la fecha de reanudación del servicio y en si las administraciones y Renfe ofrecen soluciones de transporte alternativo. La respuesta institucional será clave para medir el compromiso con la conectividad de una provincia que reclama desde hace años una red ferroviaria más segura y estable.