En Sevilla, el presidente de la Asociación de Trabajadores Autónomos (ATA), Lorenzo Amor, ha expresado su preocupación por la situación de inestabilidad y falta de certeza que enfrenta España en el ámbito presupuestario. Amor ha hecho énfasis en que este clima de incertidumbre impacta de manera directa en los autónomos, y ha señalado con firmeza que, si no se logran aprobar los Presupuestos Generales del Estado para 2026, debería considerarse la convocatoria de elecciones anticipadas.
Durante una reciente conversación con Europa Press, el vicepresidente de la CEOE destacó que no se puede seguir prorrogando los presupuestos que fueron aprobados en la legislatura anterior. Según sus palabras, la ausencia de presupuestos es una "anomalía democrática" que suscita una creciente desconfianza entre los sectores empresariales y los trabajadores autónomos.
Amor argumentó que la inestabilidad política perjudica la capacidad de las empresas y los autónomos para llevar a cabo su labor diaria. Adicionalmente, hizo mención del "exceso de casos de corrupción" que han salpicado el entorno político actual, lo cual, a su juicio, alimenta aún más la desconfianza y complica las decisiones de inversión.
El líder de los autónomos también criticó la falta de claridad en la política contemporánea, un aspecto que se traduce en desconfianza generalizada dentro del tejido empresarial, generando un escenario de incertidumbre que no es propicio para los negocios.
Asimismo, Amor subrayó la dicotomía creada por el Gobierno entre las grandes empresas, que son vistas como "favorecidas", y los autónomos y pequeñas empresas, que parece que están siendo "penalizados". Este desbalance, según él, complica la situación para los trabajadores por cuenta propia.
En el contexto de estas reflexiones, el presidente de ATA advirtió que la reducción de la jornada laboral no solo frenará la creación de empleo, sino que también representará un desafío enorme para los autónomos y pequeñas empresas, que podrían encontrarse en una situación "inasumible" ante esta medida.
Amor explicó que, en lugar de reducir su carga laboral, serán los autónomos quienes deberán extender sus horarios para compensar la reducción de horas de sus empleados, lo que conllevará un coste adicional estimado en 12.000 millones de euros para este colectivo.
Adicionalmente, el dirigente subrayó que la implementación de una jornada de 37.5 horas, combinada con un aumento salarial, generará un incremento del 10% en los costos laborales, un peso que muchas pequeños empresarios y autónomos no podrán soportar sin poner en riesgo su viabilidad. Sectores como la construcción, el comercio, la hostelería y la agricultura serán los más afectados.
A pesar de estas preocupaciones, Amor señaló que el colectivo de autónomos no es reacio a la adaptabilidad de las jornadas laborales, siempre que se considere la necesidad de equilibrar la vida laboral y familiar y se realice dentro del marco de la negociación colectiva.
Finalmente, concluyó que la adaptabilidad debe abordarse "sector a sector y territorio a territorio", dado que cada ámbito tiene particularidades que requieren atención y soluciones específicas.
Tags:
Categoría:
Newsletter
Entérate de las últimas noticias cómodamente desde tu mail.