Andalucía eleva a nueve sus fallecidos en el accidente ferroviario de Urda
Nueve andaluces entre los 69 muertos del accidente de Urda (Toledo) entre dos trenes de alta velocidad. Investigación en curso por la CIAF.
Andalucía contabiliza ya nueve víctimas mortales entre sus ciudadanos tras el accidente ferroviario registrado el miércoles 28 de octubre en Urda (Toledo). El siniestro, que implicó a un tren de Renfe y otro de Iryo, deja un balance provisional de 69 fallecidos y más de 200 heridos.
El accidente se produjo cuando un AVE de Renfe embistió a un tren de Iryo. Ambos convoyes partían de Madrid con destino a Sevilla, transportando en conjunto a 538 personas. La magnitud de la tragedia sitúa este episodio por encima del ocurrido el 18 de enero en Adamuz (Córdoba), que dejó 46 muertos y 152 heridos.
Entre los fallecidos figura Fátima Báñez, presidenta de la Fundación CEOE y exministra de Empleo y Seguridad Social durante los gobiernos del Partido Popular. Viajaba en el tren de Iryo con destino a un acto empresarial de la patronal andaluza. Su muerte añade una dimensión institucional a una catástrofe que ya afecta a numerosas familias de la comunidad.
Las víctimas andaluzas tienen perfiles diversos. Hay un agente de la Guardia Civil destinado en Madrid que se desplazaba a Sevilla, un joven estudiante de la Universidad de Jaén que volvía a Córdoba, un empresario granadino y un propietario de hostal malagueño. También se confirma la muerte del padre del actor sevillano César Vicente y de Antonio Vázquez, apoderado del torero Pablo Aguado. Además, una joven mallorquina con vínculos en Rute (Córdoba) figura entre las víctimas.
El accidente plantea preguntas sobre la seguridad de la alta velocidad española, en un momento en que la red ferroviaria se ha convertido en eje de la movilidad entre Madrid y Andalucía. La Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) trabaja ahora para determinar las causas del siniestro, un dato clave para evaluar responsabilidades y medidas preventivas.
La repetición de graves accidentes en menos de un año, con Adamuz en enero y Urda en octubre, obliga a las administraciones a rendir cuentas sobre el mantenimiento, la señalización y los protocolos de la red de alta velocidad. Las conclusiones de la CIAF serán decisivas para determinar si se requieren cambios normativos o inversiones urgentes, y para recuperar la confianza de los viajeros en un medio que es hoy el principal vehículo de conexión entre Andalucía y el resto del país.