Qué hay detrás de la retirada de 1,6 millones de toneladas de aceite de oliva
El BOE publica la norma de comercialización del aceite de oliva 2026/27 para retirar excedentes ante una cosecha un 23% mayor.
El Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación ha publicado en el BOE la orden que establece la norma de comercialización del aceite de oliva para la campaña 2026/27. La medida permite retirar producto del mercado para evitar un exceso de oferta. La previsión de producción es de 1.602.596 toneladas, un 23% más que la campaña anterior.
La norma se apoya en el artículo 167 bis del Reglamento comunitario 1308/2013, que permite a los Estados productores regular la oferta cuando las condiciones del mercado lo justifiquen. En España, el marco de aplicación es el Real Decreto 84/2021. Se trata de un instrumento de carácter excepcional y coyuntural, pensado para momentos de desequilibrio.
El mecanismo solo puede activarse si las existencias iniciales más la estimación de producción alcanzan el 120% de la media de las seis campañas anteriores. Los datos de este año superan ese umbral. Las existencias iniciales ascienden a 357.040 toneladas, un 23,3% más que en la campaña precedente.
El factor climático explica buena parte del escenario. Una primavera con temperaturas suaves y lluvias abundantes favoreció la floración y el cuajado del fruto. El resultado es una cosecha que sería la cuarta mayor de la serie histórica, algo que el sector valora como positivo, aunque plantea retos de precios y almacenamiento.
El sistema otorga a cada operador la decisión sobre qué porcentaje retirar, sobre el total de aceite producido mensualmente por las almazaras de todo el territorio nacional. Antes del 15 de noviembre, la Dirección General de Producciones y Mercados Agrarios fijará mediante resolución el porcentaje obligatorio hasta el final de la campaña. Ese porcentaje podrá revisarse según la evolución de los almacenamientos y su efecto sobre el mercado.
Más allá de esta campaña, la medida refleja una tensión estructural del sector: la alternancia entre cosechas muy abundantes y años escasos, sensibles a la meteorología. La eficacia de estos instrumentos dependerá de su calibración y de la capacidad del sector para absorber los excedentes sin deprimir los precios en origen.