Rajoy despide a Fátima Báñez en Huelva: la última vez que la política y lo personal se cruzan
Mariano Rajoy despide en Huelva a Fátima Báñez, exministra de Empleo y presidenta de la Fundación CEOE, con quien mantenía una estrecha amistad.
El expresidente del Gobierno Mariano Rajoy acudió este viernes al velatorio de Fátima Báñez en Huelva, donde calificó su muerte como una pérdida «enorme para toda España». Báñez, exministra de Empleo y Seguridad Social durante el Gobierno de Rajoy y presidenta de la Fundación CEOE, falleció recientemente, y su despedida reunió a antiguos colaboradores del Ejecutivo popular bajo un amplio dispositivo de seguridad.
El contexto político es relevante. Báñez fue una de las figuras que acompañó a Rajoy durante toda su etapa al frente del Gobierno, desde su entrada en el Consejo de Ministros hasta su salida de La Moncloa. Su trayectoria, centrada en el ámbito laboral en un periodo marcado por la reforma del mercado de trabajo y la recuperación tras la crisis, la sitúa como una de las ministras con mayor peso técnico del último gabinete popular.
Las palabras de Rajoy, que evitó pronunciarse sobre cualquier asunto de actualidad, reflejan la dimensión personal de la pérdida. El expresidente subrayó que mantenía con Báñez un contacto frecuente en los últimos años, centrado en conversaciones ajenas a la política. Esa cercanía explica el tono emocionado de su intervención, que contrasta con la sobriedad habitual de sus comparecencias públicas.
Por su parte, la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría describió a Báñez como una negociadora con capacidad de persuasión y una disposición constante a ayudar. Sus declaraciones insistieron en una forma de entender la política orientada a resolver problemas y a alcanzar acuerdos, un rasgo que, según su relato, definió la trayectoria de la exministra.
Las implicaciones del fallecimiento van más allá del plano emocional. Báñez ocupaba un lugar destacado en la red de dirigentes del PP andaluz y nacional y en el ámbito empresarial a través de la Fundación CEOE, lo que sitúa su figura como un referente para la interlocución entre el mundo político y el sector productivo.
Con su desaparición se cierra un capítulo de la política española en el que el diálogo social y la gestión laboral ocuparon un lugar central. El homenaje en Huelva, su tierra, refuerza además el vínculo entre la figura de Báñez y la provincia que representó, y deja abierta la pregunta sobre el legado que su paso por el Gobierno dejará en las políticas de empleo de los próximos años.